Infraestructura, comunidad y seguridad: los 3 ejes del nuevo plan de LACNIC
El funcionamiento cotidiano de Internet en América Latina y el Caribe depende de una pieza silenciosa pero fundamental: la gestión de los recursos numéricos que permiten que cada dispositivo se identifique y se conecte. Esa es la tarea central de LACNIC, organización que administra el Registro de Direcciones de Internet para la región.
“Nos encargamos de administrar los recursos numéricos de Internet para la región asegurando la precisión del registro”, explicó en entrevista con DPL News su director ejecutivo, Ernesto Majó, al describir la función de la organización como garante de la disponibilidad y precisión de las direcciones IP que hacen posible el tráfico en la red.
La misión puede parecer simple a primera vista —un listado ordenado y actualizado—, pero es esencial para la estabilidad de Internet. Cada vez que un usuario envía un correo, consulta una web o utiliza una aplicación de mensajería, se activa un proceso que requiere consultar y enrutar correctamente esos números. LACNIC administra esos recursos en América Latina y el Caribe por mandato de la propia comunidad regional, que le delegó la responsabilidad de asegurar que la red funcione sin equívocos y con estándares de excelencia.
Sobre esa base, la organización lanzó su Estrategia 2026-2029 bajo el concepto de “continuidad, compromiso y futuro compartido”. Según Majó, no se trata de un cambio de rumbo, sino de una reafirmación del rol histórico de LACNIC. El primer eje apunta a sostener y profundizar la calidad del registro y los servicios a sus más de 13.000 asociados, con procesos más simples, mayor transparencia y previsibilidad en los plazos. Hoy, más del 90% de los miembros evalúan los servicios como excelentes, un indicador que la entidad busca mantener y mejorar.
El segundo eje estratégico se centra en fortalecer la comunidad técnica que construye y opera las redes. Ingenieros de operadores, proveedores de servicios, empresas de contenidos, organizaciones públicas y universidades integran un ecosistema colaborativo donde la adopción de estándares comunes es clave para la interoperabilidad. En este punto, LACNIC promueve activamente la expansión de IPv6, el protocolo que amplía la cantidad de identificadores disponibles frente a la limitación de IPv4, que ya está agotado en América Latina y el Caribe.
Según mediciones de LACNIC, en la región, aproximadamente el 99% de los asociados ya cuenta con recursos IPv6 asignados y el 73% los anuncia públicamente; sin embargo, el nivel de adopción efectiva entre usuarios ronda el 41%, en línea con el promedio global.
“Todavía falta avanzar en el despliegue, pero es importante entender que no depende de una sola decisión. Internet es una red de redes y cada actor es responsable de su parte, en coordinación con los demás. Por eso, el despliegue de IPv6 es un proceso encadenado: todos deben asumir su rol. Desde LACNIC acompañamos a quienes aún no avanzaron, con información y capacitación, para que comprendan su impacto a mediano y largo plazo”, afirmó.
El tercer eje aborda la sostenibilidad y la seguridad de Internet en un contexto de crecientes amenazas digitales. La expansión de nuevas tecnologías, como la Inteligencia Artificial, incrementa la complejidad del entorno y obliga a reforzar la resiliencia de la infraestructura regional. Majó subrayó que la ciberseguridad no es un tema nuevo para la organización: desde hace 15 años impulsa LAC CSIRT, una red de Equipos de Respuesta a Incidentes de Seguridad Informática (CSIRTs), y programas de capacitación tanto para operadores como para jueces, fiscales y fuerzas de seguridad (LEAs).
Finalmente, la capacitación y la generación de capacidades técnicas y regulatorias ocupan un lugar central en la agenda. A través de su campus virtual, LACNIC ofrece más de 20 cursos y en el último año formó a más de 8,000 profesionales de redes. Además, desarrolla programas para responsables de políticas públicas y reguladores, con el objetivo de crear una comunidad más amplia y preparada para tomar decisiones informadas. “Se trata de asegurar que Internet siga siendo un espacio abierto, seguro y confiable”, concluyó Majó, sintetizando el compromiso de la organización con el futuro digital de América Latina.