América Latina representa cerca de la mitad de los ingresos de Hispasat: sus planes

Barcelona, España. Hispasat pasó recientemente a ser parte del Grupo Indra. En el MWC 2026, DPL News conversó con su director Comercial, Ignacio Sanchis, sobre el impacto de esta operación en la estrategia de la compañía, sus planes en América Latina y Europa y las oportunidades que se presentan para resolver los problemas de conectividad en la tierra desde el cielo. El plan de un satélite latinoamericano gana fuerza de la mano de agendas gubernamentales que entienden que la soberanía ahora también tiene que ser digital.

Nicolás Larocca: Hace algunas semanas pasaron a ser parte de Indra. ¿Cómo reconfigura esto la estrategia de Hispasat?

Ignacio Sanchis: Sí, es la primera vez que estamos en el MWC como parte del Grupo. Indra está haciendo una apuesta ambiciosa en distintas verticales, con foco especial en áreas de defensa y espacial y en esa estrategia entra la operación. Quiere potenciar la unidad e Hispasat será una pieza fundamental para esto. Es más de lo que venimos haciendo, se suma una serie de capacidades industriales. No hay muchos jugadores que tengan soluciones en toda la cadena de valor y eso lo hace muy interesante. Estamos trabajando en los detalles y probablemente tengamos una hoja de ruta más clara para mediados de año.

Vemos muchas oportunidades en distintas verticales, como banca, energía o gobierno. Todas las soluciones de conectividad pueden apalancar soluciones tecnológicas que Indra ofrece en los distintos mercados y, por otro lado, podemos incorporar también tecnologías de Indra en nuestra propuesta de valor.

Nicolás Larocca: ¿Qué objetivos se plantean para América Latina? ¿Qué participación tiene la región en su negocio?

Ignacio Sanchis: Los objetivos específicos los vamos a definir en el plan estratégico, pero sí puedo asegurar que América Latina seguirá siendo una región clave. 

Queremos crecer allí y trabajamos en la búsqueda constante de oportunidades en esos países. La región supone cerca de la mitad de los ingresos y de la plantilla de Hispasat. El resto lo genera Europa, EMEA, África y Estados Unidos, donde tenemos unos pocos clientes pero de mucha relevancia.

Seguiremos lógicamente manteniendo el negocio tradicional de arrendar nuestros satélites, que representa aproximadamente la mitad de la facturación, y se irán agregando nuevas verticales. Adquirimos Media Networks y Axess Networks, eso nos trajo una presencia importante y una expertise en la prestación de servicios, otra de nuestras apuestas.

Nicolás Larocca: En Europa son parte del consorcio de comunicaciones seguras. ¿Cómo avanza eso?

Ignacio Sanchis: Sí. Es un año muy importante para nosotros. Tenemos que terminar de definir el proyecto Iris² de la Unión Europea. En las próximas semanas o pocos meses se tiene que cerrar la configuración de la constelación y las inversiones que haremos los privados. Lo consideramos un proyecto clave para nuestro futuro. La constelación tiene LEO (264) y MEO (18) y una tercera capa que son Low-LEO, que es más experimental: se enfocará en servicios IoT y D2D.

Nicolás Larocca. Hispasat estará involucrado en el proyecto de satélite único para América Latina. ¿En qué etapa está la iniciativa y qué aportará la compañía?

Ignacio Sanchis: Como proveedores de servicio trabajamos con nuestra propia infraestructura y también con satélites de terceros. Somos distribuidores autorizados de Starlink y OneWeb, por ejemplo. Tanto como Europa, América Latina tiene que dotarse de capacidades soberanas, autónomas, que le permitan el día de mañana tomar sus propias decisiones. Eso da visión a largo plazo y puede generar más valor alrededor de la capacidad propia. Ya es sabido que las comunicaciones satelitales generan reducción de brecha digital.

Entonces, juntamos esa necesidad de conectar con esta otra necesidad de no depender de un memorando de entendimiento por el cual varios países van a explorar la posibilidad de usar infraestructuras compartidas. El modelo potencial es trozos dedicados a Estados a partir de su necesidad específica. La complejidad no es tanto técnica, ya lo hemos hecho: el Amazonas Nexus tiene una carga útil dedicada para Groenlandia. El desafío está más en el diálogo y la cooperación.

Tener un satélite dentro de otro genera condiciones mucho más eficientes desde el punto de vista económico, de tiempo de disponibilidad, de tiempo de entrega, de acompañamiento tecnológico, de soporte y de creación de ese ecosistema local frente a una iniciativa en solitario. Lo estamos trabajando y hay países que ya están más avanzados en la propuesta a partir de reuniones y consensos, como Brasil, Colombia, Paraguay y sitios del Caribe.