Adaptar la regulación a la realidad del mercado es la única vía para atraer inversión y lograr competitividad

Por tercer año consecutivo, la Asociación Interamericana de Empresas de Telecomunicaciones (ASIET), con el apoyo de Waiken ILW, reunió en Barcelona a representantes del ecosistema digital latinoamericano para dialogar entre sector público y privado sobre las mejores prácticas en la transformación de la regulación al entorno posconvergente, donde la inercia supone una barrera para optimizar el desarrollo del ecosistema digital.

Este encuentro de diálogo regional, titulado “El árbitro no juega, pero hace posible el juego: Alianzas para un nuevo ecosistema digital”, contó con la participación de autoridades públicas de Brasil, Chile, Colombia, España, República Dominicana y Uruguay, empresas operadoras de infraestructura y proveedores de servicios audiovisuales y de telecomunicaciones fijas, móviles y satelitales, proveedores de equipos, organismos internacionales (Banco Mundial, Banco Interamericano de Desarrollo, CAF-Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe, CEPAL y CITEL), académicos, cámaras y otros actores relevantes del ecosistema digital regional.

La apertura de la mesa redonda de trabajo contó con palabras de bienvenida de Ana Valero, presidenta de ASIET, y una presentación introductoria al diálogo abierto de Pedro Bentancourt, vicepresidente de Asuntos Externos, Económicos y Regulatorios de Waiken ILW, sobre la competencia y los retos del regulador en un mercado de convergencia extrema.

“Existe una profunda asimetría normativa en los países de América Latina. Hay sectores como el de la televisión paga tradicional que enfrentan cargas onerosas mientras las plataformas de streaming operan con mayor libertad. Esta disparidad, sumada al avance de la piratería digital, perjudica la competitividad de las empresas que generan valor agregado y empleos calificados, y frena la inversión en infraestructura crítica”, dijo Bentancourt. 

En ese sentido, el ejecutivo de Waiken ILW comentó que en Europa ya hay algunos países que están mostrando sensibilidad al tema y analizando el impulso de medidas que contribuyan con la sostenibilidad del ecosistema digital hacia el conjunto de los actores que proveen servicios digitales, como es el reciente caso de Reino Unido. “El equilibrio no pasa solo por imponer cargas a los desregulados sino principalmente por ajustar las exigencias en el mercado reduciendo las cargas sobre el sector tradicional”, comentó. 

Durante la jornada, Marcelo Celani, consultor, realizó la presentación de los resultados preliminares del próximo reporte por publicar del Centro de Estudios de Telecomunicaciones de América Latina (cet.la) enfocado en casos de estudio para la implementación de estrategias de mejora regulatoria en la región. 

En ese contexto, se abordó el paradigma actual de la nueva era digital con la evolución de mercados y servicios digitales y la convergencia tecnológica, donde se subrayó que la experiencia señala que los marcos regulatorios tradicionales han devenido obsoletos limitando la inversión, la innovación, la competitividad del sector, el cierre de la brecha digital y la digitalización productiva en América Latina. 

Además, se analizaron ejemplos concretos del sector, en particular: reducción de cargas tributarias relacionadas con normatividad sectorial, barreras y costos locales al despliegue de infraestructura, obligaciones para operadores de TV por suscripción, complejidad en regulación de calidad de servicio, excesivos requerimientos de información, entre otros. 

De esta manera, se concluyó que la rigidez institucional y de gobernanza, cargas desproporcionadas, regulación y competencia asimétrica, falta de coordinación y armonización de trámites a nivel local, enfoques sancionatorios, objetivos recaudatorios, entre otros, son los principales retos por afrontar. 

Por su parte, Maryleana Méndez, secretaria general de ASIET, explicó: “La simplificación regulatoria es necesaria pero ya no es suficiente, se requiere de un verdadero cambio de la visión regulatoria. Por eso hoy presentamos un reporte con experiencias comparadas que sirva de referencia práctica para contribuir en la modernización del marco normativo de tal forma que no sea un freno al desarrollo digital regional”. 

El encuentro culminó con propuestas concretas, tales como marcos normativos sólidos con reglas claras, implementación de instrumentos del ciclo regulatorio (como agendas digitales, análisis del impacto normativo, consultas públicas con participación temprana, entre otros), apostando por una modernización y simplificación regulatoria con enfoques innovadores que atienda los cambios tecnológicos, de los hábitos de los usuarios y de mercado, y así potenciar la transformación digital inclusiva y sostenible que América Latina precisa hoy.