Estados Unidos acusa a Chile de “socavar la seguridad regional” con proyecto de cable submarino con China
El proyecto de un cable submarino entre Chile y China fue observado como una actividad que “socava la seguridad regional” por parte de Estados Unidos, quien retiró la Visa -permiso obligatorio para el ingreso a ese país- a tres funcionarios del gobierno chileno relacionados con el asunto. Uno de los afectados es el ministro de Telecomunicaciones, Carlos Muñoz.
La ruta, adicional al proyectado cable Humboldt, se encuentra en fase de revisión, sin avances concretos hasta el momento.
El funcionario confirmó la noticia ante medios locales, y agregó que es el único, hasta el momento, afectado directamente por el asunto. Los otros dos serían, aunque no fue confirmado por fuentes oficiales, el subsecretario de Telecomunicaciones, Claudio Araya San Martín y Guillermo Petersen, jefe de gabinete de la Subtel.
En declaraciones a medios locales, Muñoz confirmó que el país norteamericano había mostrado preocupación por el proyecto. “Nos lo han dicho y hemos tomado los antecedentes. Ellos veían que un cable que cruzara el Pacífico desde China generaba un riesgo”, señaló. En el comunicado oficial, Estados Unidos considera que los avances de la iniciativa comprometen, además, la infraestructura crítica de telecomunicaciones.
“Estas acciones reafirman el compromiso del presidente (Donald) Trump de proteger la prosperidad económica y los intereses de seguridad nacional de Estados Unidos en nuestra región. En su ocaso, el legado del gobierno de (Gabriel) Boric se verá aún más empañado por acciones que socavan la seguridad regional a expensas, en última instancia, del pueblo chileno. Esperamos impulsar las prioridades compartidas, incluyendo aquellas que fortalecen la seguridad en nuestro hemisferio, con la administración entrante de (José Antonio) Kast”, dispararon desde el Departamento de Estado.
Desde la Cancillería de Chile, en tanto, se mostraron sorprendidos por la decisión: “El Gobierno de Chile rechaza estas acusaciones y descarta categóricamente participar en actividades que socaven la seguridad del continente o de terceros países. Del mismo modo, condena la imposición de cualquier medida unilateral que vulnere la independencia de nuestro país, o que intente debilitar el legítimo derecho a ejercer nuestra soberanía nacional. Ese comportamiento no se condice con la densidad y diversidad de ámbitos en los que dialogamos y cooperamos con Estados Unidos, un aliado histórico y estratégico de nuestro país”.