Reforma Jorge F. Negrete P.
Soberanía digital. No es un concepto ideológico o declarativo, se sustenta en el despliegue de la infraestructura digital (telecomunicaciones) más robusta y avanzada de nuestra sociedad. La soberanía digital se demuestra en los hechos, no en discursos.
La soberanía digital es un concepto que vive su momento de presión internacional más visceral y visible. ¿Por qué?: la estabilidad del orden económico global depende de ella.
La soberanía supone el ejercicio de un poder o autoridad indiscutible e indisputable. En el mundo digital, expresa la capacidad de un gobierno para ejercer dirección y control de su destino, en el mundo de la infraestructura digital que habilita el acceso a Internet, la tecnología digital, la innovación, el ejercicio de los derechos y la economía digital.
La soberanía se ejerce en una cadena de inversión en productos que pasa por radiobases móviles, fibra óptica, Data Centers, cables submarinos y procesadores de cómputo que permiten una poderosa conectividad, accesible, inteligente, y disponible en todas partes; potencia -a sus límites- la innovación, la competitividad, la inclusión y la economía.
Este concepto vive y es determinado en el mundo de la geopolítica, disputada por Estados Unidos (EUA), Europa y China.
Europa. La semana pasada se verificó de urgencia la cumbre informal de los 27 jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea. Fue calificado como un “momento existencial”. El foco central fue la ejecución de las recomendaciones de Mario Draghi para evitar que Europa quede rezagada frente a EUA y China en materia industrial y digital. El tono general fue de extrema urgencia y coincidente: Europa debe pasar de la “planeación a la ejecución”: Draghi. “Europa está en riesgo de desindustrializarse y dividirse si no invierte masivamente”.
La Inteligencia Artificial (IA) no es sólo una tecnología, sino un “campo de batalla geopolítico”. También se propuso la creación de AI Factories, que proporcionen “capacidad de supercomputación a pymes”. Finalmente, la UE debe proteger su infraestructura digital de la “coerción económica” externa. Simultáneamente, se presentó la Ley de Redes Digitales que desregulará la integración y fusión de operadores de telecomunicaciones europeos.
México. Las razones de Europa son las razones de México. No se ha realizado la licitación 5G, es una oportunidad para diseñar la más poderosa licitación del mundo.
La licitación debe generar el estímulo y la mayor inversión en la historia de la infraestructura digital, actuar como Europa y ser aliados de EUA.
México tiene al operador más grande de Norteamérica (AT&T), al más grande de América latina (América Móvil) y a las empresas de internet fijo que invierten juntas más que Colombia, Perú y Ecuador juntas en telecomunicaciones. En un mundo de desregulación acelerado y consolidación, México ya hizo su tarea. El sector de infraestructura fijo y móvil están consolidados y capitalizados, pero la regulación de preponderancia es el ejemplo de una regulación ex ante que no debe existir en el mundo digital 5G y menos en la Constitución. Destruye los incentivos a la inversión, inhibe la economía digital, cancela el derecho de acceso a Internet y los derechos digitales.
Las empresas de infraestructura, Internet y tecnología digital son socias de México. No se puede dejar pasar este momento histórico. Debemos reactivar la inversión, alcanzar los niveles de conectividad, transformación digital, innovación, competitividad y multiplicar la infraestructura digital al nivel de EUA y China. ¿Podemos con los operadores actuales? Sí. ¿Es urgente? Sí.
La Comisión Nacional Antimonopolio y la CRT deben trabajar en desregular el régimen de preponderancia para la licitación 5G, bajar los precios del espectro al mínimo, incrementar los bloques de espectro a 100 MHz, eliminar las redes privadas 5G y establecer objetivos de cobertura. Esto generará una demanda agregada de fibra, Data Centers e infraestructura digital no vista en México.
Soberanía digital, ¿sí? o… no.
Presidente de Digital Policy & Law
X / @fernegretep