La Comisión Reguladora de Telecomunicaciones (CRT) de México anunció el año pasado que una de sus primeras iniciativas sería la de reiniciar la licitación de bandas del espectro radioeléctrico, que permita a los operadores continuar con el despliegue de redes móviles. Una de las bandas consideradas por la nueva unidad reguladora es la de 600 MHz, que por sus características estaría enfocada principalmente a la ampliación de cobertura, aunque se trata de un segmento que sólo algunos países de América han adoptado para el servicio móvil.
La banda de 600 MHz (614 MHz a 698 MHz) fue históricamente utilizada a nivel mundial para servicios de radiodifusión. Con la transición a la televisión digital terrestre (TDT), se inició un proceso de reordenamiento espectral que permitió a las estaciones de radiodifusión desocupar sus frecuencias en esta banda. Posteriormente, el espectro liberado podría ser licitado y asignado para el desarrollo de redes de servicios móviles.
Derivado de este proceso, el segmento se dio a conocer como el “segundo dividendo digital”, siendo el “primero” la banda de 700 MHz. Dadas las características físicas de este conjunto de bandas bajas, las hace ideales para proyectos de cobertura, por ejemplo, para el despliegue de redes en zonas de baja densidad poblacional, donde logran un mejor alcance a un menor costo de despliegue de infraestructura respecto a otros segmentos del espectro.
La GSMA identifica que los principales casos de uso de esta banda se encuentran en las zonas rurales, donde los operadores buscan opciones de despliegue efectivas en costo; así como para dar conectividad a cierta infraestructura nacional como caminos, puertos y minas, donde la mayor propagación de la señal de 600 MHz podría ser útil, tanto para lograr una mayor cobertura, como para mejorar la señal en interiores.
Según un estudio de la Asociación, cada 50 MHz adicionales de espectro por debajo de 1 GHz se asocia con un aumento de 7 puntos porcentuales en la cobertura 4G y un aumento de 11 puntos porcentuales en la cobertura 5G en áreas rurales.
Además, una mayor disponibilidad de espectro de banda baja también está vinculada a velocidades de descarga rurales más altas (mejorando el rendimiento hasta en un 8%).
Estados Unidos fue el país pionero en el uso de esta banda, cuando inició estudios desde 2016 para la relocalización de los usuarios originales, que incluían principalmente cadenas de televisión, aunque también usuarios sin licencia como dispositivos de audio. El país norteamericano inició el estudio de la banda un año después de que fue identificada para Telecomunicaciones Móviles Internacionales (IMT) en la Conferencia Mundial de Radiocomunicaciones (WRC) del 2015.
Hasta la fecha, las Américas (Región 2) se mantiene como la región donde más países han reconocido el uso de 600 MHz para servicios móviles, impulsada principalmente por el despliegue de los Estados Unidos. Para el caso de las regiones 1 (Europa, Medio Oriente y África) y 2 (Asia-Pacífico), la banda se mantiene limitada para servicios de radiodifusión, aunque ha sido considerada a través de notas al pie para su posible integración a servicios móviles.
En Norteamérica, la banda de 600 MHz corresponde a la Banda 71 del 3GPP, utilizando FDD (Dúplex por División de Frecuencia) con enlace descendente de 617 a 652 MHz y enlace ascendente de 663 a 698 MHz.
En Estados Unidos, la asignación se realizó mediante un proceso que se le conoció como “subasta de reversa” o también “de incentivos”, ya que los radiodifusores originales dieron un precio mínimo que aceptarían para cubrir los costos de reasignación y limpieza de la banda, y que posteriormente pudiera ser subastada entre los operadores móviles.
La licitación de la FCC cerró finalmente en 2017 con la reasignación de 84 MHz de la banda de 600 MHz. La subasta de incentivos generó 19,800 millones de dólares en ingresos, incluidos 10,050 millones de dólares para los adjudicatarios del programa de radiodifusión y más de 7,000 millones de dólares recaudados por el gobierno estadounidense, los cuales fueron destinados para la reducción del déficit.
Oportunidad de cobertura
Dadas las características físicas de la banda, la asignación del segmento de 600 MHz probablemente sea la que mejor se alinea a los objetivos del gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum, enfocados en ampliar la cobertura de las redes hacia zonas marginales y rurales. Además, serviría para que los operadores de red actuales puedan compensar la falta de acceso a la banda de 700 MHz, la cual fue totalmente adjudicada para la Red Compartida.
Hasta el 2022, después de la última licitación con éxito realizada por el IFT en 2021 para servicios IMT (IFT-10), el único espectro por debajo de 1 GHz (sub-1Ghz) disponible para los operadores móviles eran las bandas de 800 y 850 MHz. De la banda de 800 MHz, AT&T contaba con 20 MHz, mientras que de los 50 MHz disponibles en 850 MHz, Telcel poseía 63.3%, y el restante AT&T.
Esto fue antes de que AT&T devolviera parte de este espectro en algunas regiones del país, citando los altos precios que se pagan en derechos por su uso. Lo anterior, hace más urgente la posible asignación de 600 MHz que podría complementar las estrategias de los operadores para cobertura 5G.
Después de Estados Unidos, México fue el primer país de América Latina en haber despejado la banda de 600 MHz. La limpieza de la banda se vio favorecida por el apagón digital en 2016, que permitió que 103 canales se reubicaran a nuevas frecuencias por debajo del canal 37. En 2018, el entonces Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT) reveló que había reubicado 48 canales adicionales de televisión digital, con lo que la banda estaba disponible para su asignación a servicios 5G.
Tras haber completado la limpieza de la banda, el IFT adelantó que ya preparaba su licitación para el 2020. La última actualización sobre este espectro en México fue su inclusión en la licitación IFT-12, la cual fue finalmente cancelada a causa de la desaparición del Instituto.
Según un estudio de 5G Americas sobre el estado del espectro de bandas bajas en América Latina, otros países del continente también mostraron su respaldo al uso de 600 MHz para servicios móviles, incluyendo Argentina, Canadá, Colombia, Maldivas, Belice, Barbados y Bahamas, algunos de los cuales ya han realizado estudios para su limpieza o la han incluido en sus planes de espectro. Sin embargo, ninguno de estos, a excepción de Canadá, ha realizado la asignación correspondiente del espectro.
Para el caso de Brasil, la GSMA presentó recientemente un estudio en el que ayuda a identificar qué municipios podrían acceder a la banda para 5G, y aquellos en los que se requeriría una análisis más profundo para su liberación. Según la organización, 5,186 municipios presentan baja o nula utilización del espectro; 298 requerirían una reubicación moderada de canales de TV; y 86 municipios presentan un uso intensivo de la banda, que requeriría soluciones más complejas para su uso en servicios móviles.
Actualmente, en Estados Unidos la banda de 600 MHz se utiliza como una capa de cobertura 4G/5G, siendo usada principalmente por T-Mobile, que posee cerca del 65% de las licencias emitidas por la FCC. Aunque EchoStar también fue uno de los principales ganadores de la subasta de 2017, los problemas financieros y operativos del operador la obligaron a vender sus licencias a AT&T, la cual ahora posee cerca del 21% de las licencias emitidas en 600 MHz, según información del sitio Inside Towers.
En el documento presentado ante las autoridades para la compra de las licencias de EchoStar, AT&T aseguró que utilizaría la banda para complementar el despliegue de su red 5G, permitiéndole aminorar la congestión en algunas regiones del país, mejorar la recepción de señal en zonas donde hay mayor número de edificaciones de concreto, y explorar nuevas oportunidades de agregación de bandas.
El operador estadounidense incluso adelantó que la banda podría usarse como “banda ancla” para el despliegue de servicios 6G, sin afectar la oferta de LTE.
Aunque el despliegue de la banda de 600 MHz es actualmente limitado o prácticamente inexistente fuera de Estados Unidos, México aún podría beneficiarse de la experiencia de su vecino del norte, y aprovechar una banda que ofrece relevantes ventajas para el despliegue de servicios sociales y rurales.
México podría ser pionero en América Latina para la asignación de 600 MHz, pero la licitación debe realizarse bajo términos que permitan dar certidumbre a los operadores, con precios de reserva modestos y tarifas razonables, además de incluir otras bandas que permitan complementar la estrategia de cobertura y disponibilidad de servicios entre entornos urbanos y rurales.