Predicciones DPL News 2026 | Unión Europea: adaptación para sobrevivir, supervivencia para liderar

Este análisis es parte de las Predicciones DPL News 2026

El ecosistema digital europeo entra en una fase decisiva: se prevé la profundización de políticas digitales, pues la autodeterminación de ruleset del segmento es un elemento central de la estrategia industrial del bloque y revisiones de elementos regulatorios en pos de una simplificación que abra espacio a la innovación. El gran desafío será equilibrar la propuesta de evolución digital con una intensa supervisión sobre datos, seguridad y propuestas de desarrollo que involucran tecnologías avanzadas.

Las acciones del próximo año estarán seriamente condicionadas por la necesidad de la Unión Europea de diversificar la cadena de suministro bajo la premisa de soberanía digital y ante la posible escalada del conflicto arancelario con Estados Unidos. Está en la agenda de Úrsula Von der Leyen fortalecer la autonomía del bloque y reducir la dependencia externa expuesta por crisis coyunturales como el Covid-19 o la guerra Rusia-Ucrania; también la búsqueda de socios alternativos como América Latina.

Los fondos europeos seguirán siendo útiles para empujar el cierre de la brecha en ámbitos en los que persisten desafíos, como la ruralidad o el uso de herramientas digitales por parte de la población. Esto en un contexto favorable, pues los últimos datos de la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT) dan cuenta de que 92% de los europeos utilizan Internet y que ese continente tiene la brecha más baja en ratios como zonas urbanas vs. rurales o accesos según el género. También destaca en variables como el precio de la canasta básica fijo y móvil sobre ingresos de la población.

La competitividad de la región y la idea de conectividad universal dependen de políticas a favor de la concentración de los mercados, un pedido habitual de los actores de los distintos países. El momento es ahora porque “la excesiva fragmentación es una barrera para la innovación”. El argumento es sólido: se requiere escala para hacer frente a las inversiones necesarias y en Europa el promedio de suscriptores por operador es infinitamente menor a Estados Unidos (110 millones) y China (450 millones). En algunos países hay más de 100 prestadores. “Son demasiados”, resumió Mike Fries, CEO de Liberty Global.

España fue uno de los protagonistas de cambios drásticos en el paquete accionario de las empresas de telecomunicaciones. El Estado volvió a ser parte de Telefónica; Vodafone vendió su operación local a Zegona; y Más Móvil, que antes se había quedado con Euskaltel y otros prestadores de menor categoría, se unió con Orange en un joint venture a partes iguales. La novedad más reciente es que Orange analiza formalizar una oferta para quedarse con la otra mitad de MasOrange; deberá pagar unos 4,250 millones de euros y obtener el visto bueno de autoridades competentes.

Mientras la fibra y el 5G se afianzan, incluso se activaron los primeros documentos para coordinar investigaciones para 6G, Europa también será escenario de debates con potencial impacto internacional, como la nueva ley de telecomunicaciones, y temáticas más generales, como reglas para una evolución tecnológica respetuosa de medio ambiente, servicios públicos inteligentes y combate de la desinformación.