Anatel aprueba plan de Vivo Brasil para corregir irregularidades en ofertas de banda ancha fija

La Agencia Nacional de Telecomunicaciones (Anatel) de Brasil aceptó el 28 de enero la propuesta de Plan de Cumplimiento presentada por el operador de servicios Vivo.

Este acuerdo surge como respuesta a una notificación emitida en noviembre de 2025 que ordenaba la corrección de una serie de irregularidades identificadas en la oferta de banda ancha fija, como parte del monitoreo establecido por el nuevo Reglamento General de los Derechos del Consumidor de Servicios de Telecomunicaciones (RGC).

El plan de Vivo busca regularizar estas prácticas y asegurar una mayor transparencia en la relación con sus usuarios.

Las objeciones de la Anatel se centraron en tres problemas principales detectados en las ofertas de Vivo. En primer lugar, se señaló la falta de transparencia en la presentación de las velocidades contratadas, debido a que se utilizaban grandes volúmenes de velocidad como un “bono” condicional.

El segundo punto crítico fue la suspensión indebida o prematura del servicio a los clientes en caso de retraso en el pago de la factura. Por último, la Agencia cuestionó la práctica de las “membresías bonificadas”, una figura que en la práctica constituía una forma de fidelización no declarada, comprometiendo la libre elección del consumidor.

Tras la revisión y los ajustes solicitados por la Anatel, el Plan de Cumplimiento contempla medidas significativas orientadas a mejorar la claridad de las ofertas y eliminar las prácticas criticadas.

Entre las principales acciones, Vivo se comprometió a aumentar la transparencia mediante la suspensión del bono de velocidad, lo que implica que las ofertas ya no incluirán esta velocidad adicional sujeta al estado de pago del cliente. De igual manera, se elimina la fidelización oculta a través de la mencionada “suscripción de bono” y se garantiza que los consumidores puedan cancelar o cambiar su oferta sin ninguna penalización.

En cuanto a la suspensión del servicio por mora, se han revisado los procedimientos para ofrecer mayor certeza a los usuarios. A partir de ahora, una vez que la factura haya vencido, el consumidor debe ser informado sobre el incumplimiento y las consecuencias de este, las cuales deben estar detalladas de forma transparente en la publicidad de la oferta.

La medida más relevante es que la suspensión efectiva del servicio por falta de pago sólo podrá ocurrir 15 días después de que se haya realizado dicha notificación al cliente.

“Estas acciones son parte del esfuerzo de la Anatel para consolidar los derechos previstos en el nuevo RGC, reforzando la transparencia, previsibilidad y claridad en las relaciones de consumo en el sector de las telecomunicaciones.

“La Agencia supervisará el cumplimiento del Plan de Cumplimiento y, además, el seguimiento continuo de las ofertas permitirá identificar y corregir prácticas que puedan comprometer la elección del consumidor y la regularidad en la prestación del servicio”, aseveró la Agencia brasileña.