Este análisis es parte de las Predicciones DPL News 2026
La Inteligencia Artificial (IA) y las telecomunicaciones mantienen una relación simbiótica e interdependiente. La IA potencia las operaciones de las telcos, y a su vez, la infraestructura de telecomunicaciones es fundamental para el funcionamiento y escalado de la IA.
Si bien el uso de la Inteligencia Artificial en las telecomunicaciones comenzó a aplicarse de forma básica desde hace algunas décadas, en los últimos años ha aumentado para tareas más complejas.
En el sector de las telecomunicaciones, la IA ya es clave para mejorar ámbitos fundamentales como la eficiencia operativa, la calidad del servicio y la creación de nuevos modelos de negocio. En lo operativo, las telcos utilizan modelos de Aprendizaje Automático para anticipar fallas en torres, celdas y equipos críticos, reduciendo caídas de servicio y tiempos de reparación. La optimización de red en tiempo real permite ajustar parámetros según tráfico, congestión o eventos específicos, mejorando la experiencia del usuario sin intervención humana. Y mediante la automatización de sistemas de Soporte a las Operaciones y de Soporte al Negocio (OSS/BSS) –facturación, aprovisionamiento, análisis de consumo– reduce costos y agiliza la entrega de servicios.
Con la implementación de herramientas de Inteligencia Artificial para la optimización y automatización de redes de telecomunicaciones, este 2025 los operadores han sabido ofrecer una conectividad fiable, de alta velocidad y baja latencia, indispensables para garantizar el funcionamiento de la IA a gran escala; sin embargo, a medida que diversas industrias comiencen a elevar su confianza en el desarrollo, implementación y uso de la IA, mayor será la demanda de redes de alta capacidad y latencia mínima.
Por ello, en 2026 las “redes nativas de IA” podrían ser las protagonistas en el sector telco, integrando la Inteligencia Artificial desde el diseño y la implementación de la arquitectura hasta la operación y el mantenimiento, y no aplicándolo sólo como herramienta.
Esto, a su vez, acelerará las pruebas para las futuras redes 6G, que serán impulsadas por la Inteligencia Artificial, las cuales deberán garantizar la transmisión de datos de alta capacidad y una amplia cobertura.
Los operadores también acelerarán el despliegue de Edge Computing para ofrecer inferencia en tiempo real, y se prevé un incremento significativo de alianzas entre telcos y proveedores de Nube para manejar la creciente demanda de cómputo de IA.
La complementariedad de la Inteligencia Artificial en las telecomunicaciones seguirá generando este 2026 una mayor inversión y beneficios económicos para las empresas del sector al brindar operaciones más eficientes, rentables y centradas en el cliente.