Este análisis es parte de las Predicciones DPL News 2026
Las tecnologías digitales no dejan de desarrollarse y esto se ha convertido en un dolor de cabeza para las autoridades, que buscan definir las reglas más adecuadas, para las empresas, que deben acatar las regulaciones de cada país, y sobre todo para los usuarios finales de Internet, que pueden llegar a ver sus garantías y libertades vulneradas.
Este 2026 continuarán los múltiples debates sobre los derechos digitales en América Latina que, en primera instancia, se espera el consenso y aprobación de normativas para garantizar entornos más seguros para los internautas.
Conseguir resultados efectivos no será inmediato, sobre todo de derechos humanos fundamentales, como el de la privacidad, la libre expresión, el acceso a la información o la protección de datos personales, ya que algunos gobiernos anteponen el control del flujo de información o beneficios económicos a su favor.
A estos obstáculos se suma el geopolítico, con un Donald Trump que protagonizó con Brasil este 2025 una serie de acciones y reacciones con los aranceles y las plataformas digitales como monedas de cambio, que continuarán, así como el dilema entre los países latinoamericanos por alinear estratégicamente o no sus normativas a favor de grandes potencias.
Este año también se intensificaron los debates regulatorios en torno a la protección de los datos personales, en los que las empresas tecnológicas han solicitado marcos normativos que les permitan operar de manera eficiente. El temor para la industria es que la región adopte modelos como el europeo.
Asimismo, algunos países de América Latina han logrado avances en cuanto a la definición de estándares éticos y legales para el uso de la Inteligencia Artificial tanto en el sector público como privado. Pero en 2026 se verá si estos acuerdos no volverán a ser discutidos ante nuevas herramientas y habilidades que proporcionen esta y otras tecnologías.
Esta misma premura seguirá llevando a la discusión interna entre autoridades para decidir cuál está facultada para regular y qué regular en el ecosistema digital. América Latina tendrá muchos retos este próximo año. Muchos actores están involucrados en el debate de los derechos digitales, en donde los usuarios no figuran lo suficiente, pero deberán ser (o no) los principales beneficiados.