WBA y Ookla pondrán orden al WiFi con la creación de un estándar de diseño

La WBA y Ookla impulsan un marco común que busca transformar la experiencia real de los usuarios, con redes WiFi más predecibles y robustas.

Aunque WiFi es una tecnología esencial para el acceso a Internet, la calidad percibida por los usuarios sigue siendo inconsistente en entornos reales, con brechas de cobertura, dispositivos que se conectan a puntos de acceso inadecuados o caídas de conexión inesperadas.

Por eso, la Alianza de Banda Ancha Inalámbrica (WBA, por sus siglas en inglés) y Ookla colaborarán en el desarrollo de un estándar de diseño de WiFi que funcione como referencia para arquitecturas interoperables y eficientes de redes inalámbricas.

Ookla propuso establecer un grupo de trabajo para desarrollar este estándar de diseño de WiFi, lo que ayudaría a cerrar una brecha entre los estándares teóricos de la tecnología inalámbrica y las realidades de la implementación y la experiencia del usuario.

Dicho grupo de trabajo sería liderado por la WBA, de la que Ookla forma parte, y se encargaría de definir un marco claro e independiente del proveedor sobre cómo se deben planificar, implementar y evaluar las redes WiFi en entornos del mundo real.

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El estándar de diseño de WiFi no busca reemplazar los estándares de protocolo existentes, sino complementarlos estableciendo expectativas de diseño y validación consistentes que ayuden a traducir la capacidad teórica en un rendimiento predecible en diferentes entornos y casos de uso.

En lugar de centrarse únicamente en la velocidad máxima teórica, este diseño se propone normalizar aspectos como cobertura y topología de red para minimizar zonas sin señal y asegurar buena experiencia de roaming; mecanismos de control y gestión de interferencias, especialmente en entornos densos; así como parámetros operativos estándar que pueden integrarse en procesos automatizados de configuración y optimización.

Ookla destacó que este enfoque complementa la labor de las organizaciones de estandarización como el IEEE o la Wi-Fi Alliance —que definen la física y mantenimiento del estándar 802.11 y certifican interoperabilidad básica— con una visión holística de cómo debe diseñarse y gestionarse WiFi en escenarios reales.

Marco de referencia común para el ecosistema

La importancia de este estándar radica en el contexto actual de la evolución del ecosistema inalámbrico: en primer lugar, el despliegue de WiFi 7, con mayores capacidades de ancho de banda y mejores modos de operación, sigue su curso global, mientras se incorpora el espectro de 6 GHz y crecen las expectativas del usuario. 

Además, actualmente WiFi coexiste con tecnologías móviles como 5G y, más adelante, lo hará con 6G, lo cual exige soluciones más coherentes donde WiFi sea una pieza integrada de la conectividad total.

Los operadores y fabricantes también enfrentan retos de gestión de calidad y soporte técnico, pues los usuarios siguen percibiendo puntos de dolor que no se resuelven con actualizaciones de velocidad nominal.

En este sentido, el estándar de diseño de la WBA se perfila como un marco de referencia común para fabricantes, operadores de servicios y equipos de diseño de redes, que facilitaría la creación de servicios más robustos y predecibles para empresas, gobiernos y usuarios finales.

Si bien por ahora no existe un estándar de diseño en la materia, el proyecto propuesto por Ookla se alinea con otras iniciativas paralelas de la industria, como el marco Operator Managed Wi-Fi (OMWi) de la WBA, que busca unificar datos de gestión, configuración y operación de redes WiFi residenciales y empresariales para simplificar su administración.