Para Satya Nadella, CEO de Microsoft, la Inteligencia Artificial (IA) ha dejado de ser una tecnología experimental del futuro para convertirse en una realidad fundacional del presente.
Durante una charla en el Foro Económico Mundial, que se realiza esta semana en Davos, Suiza, el ejecutivo describió la IA como un cambio de plataforma comparable, o incluso superior, a la llegada de Internet o la computación móvil.
De acuerdo con Nadella, estamos ante una evolución que busca digitalizar personas, lugares y cosas para construir un poder analítico y predictivo que permita razonar sobre el mundo en formato digital.
La visión del CEO se centra en la “difusión” de la tecnología como el motor principal para generar un excedente económico global. Nadella dijo que el objetivo no es sólo la innovación técnica per se, sino lograr que la curva de productividad se incline favorablemente para crear bienestar en todos los sectores.
Satya Nadella enfatizó que, para que la IA no sea una burbuja, sus beneficios deben distribuirse equitativamente, permitiendo que industrias como la farmacéutica aceleren ensayos clínicos o que el sector educativo mejore sus resultados, en lugar de que el crecimiento se limite a las empresas tecnológicas.
Y es que a diferencia de eras anteriores, como la del PC, donde la penetración de la tecnología tomó mucho tiempo, los modelos de IA actuales y sus resultados están disponibles casi instantáneamente en todo el mundo.
Nadella destacó que la conectividad móvil ha preparado el terreno para que la IA se distribuya globalmente, llegando incluso a las zonas del sur en todo el mundo, y a zonas rurales, otorgando agencia y capacidades a personas que antes no tenían acceso a herramientas digitales complejas.
En este contexto de competencia y adopción global, el líder de Microsoft ofreció una perspectiva pragmática sobre quiénes liderarán la economía del futuro. Nadella advirtió que el éxito no residirá únicamente en quienes construyen los modelos de lenguaje o la infraestructura, sino en la capacidad de implementación efectiva de estas herramientas en la economía real.
“Las empresas o los países que la difundan más rápido serán los ganadores finales, no el creador de la tecnología”, aseveró.
El líder de la compañía de Redmond señaló que el impacto de esta transformación también obliga a una reestructuración profunda dentro de las organizaciones. Explicó que la IA aplana el flujo de información, eliminando la necesidad de jerarquías rígidas donde los datos “gotean” hacia arriba; ahora, herramientas como Copilot permiten el acceso instantáneo a información contextualizada de toda la empresa.
Lo anterior, insistió, requiere que los líderes cambien su mentalidad y rediseñen los flujos de trabajo, confiando en la tecnología y estableciendo los límites necesarios para su uso seguro.
Nadella apuntó que la validación final de la IA se medirá por su utilidad práctica en la vida cotidiana de las personas y en la eficiencia de las instituciones, más allá de la admiración abstracta por la tecnología.