Predicciones DPL News 2026 | Telefónica sale de América Latina: lecciones, desafíos regulatorios y de competencia
Este análisis es parte de las Predicciones DPL News 2026
Para 2026, la retirada total de Telefónica de Hispanoamérica marcará un punto de inflexión en la industria telco regional. Su CEO, Marc Murtra, confirmó que la compañía avanzará con la desinversión completa en la región al anunciar que concretarán la venta de sus filiales restantes: México, Venezuela y Chile. La telco española sólo mantendrá su presencia en Brasil fuera del continente europeo.
La salida de Telefónica consolidará el cierre de un ciclo histórico de más de dos décadas de presencia en mercados clave como México, Argentina, Chile, Colombia o Ecuador, dejando un vacío significativo que reconfigurará el mapa competitivo del sector. La ausencia de este actor multinacional tradicional obligará a los reguladores, operadores locales y nuevos inversores a redefinir prioridades en inversión, competencia y despliegue de infraestructura.
En mercados como México y Chile, la competencia se reacomodará rápidamente. Si se confirma la entrada de Beyond ONE en México, la región podría presenciar el surgimiento de un nuevo jugador híbrido —entre telco y plataforma digital— más orientado a servicios móviles flexibles, empaquetados digitales y esquemas de colaboración mayorista. En Chile, donde la dinámica ya es altamente competitiva, la salida de Telefónica abrirá espacio para que operadores consolidados amplíen su capacidad de inversión para mantener el liderazgo digital del país, mientras los actores de fibra y los OMV aceleran su expansión.
A nivel regional, la retirada de Telefónica reforzará las tendencias hacia la consolidación, la especialización tecnológica y los modelos mayoristas. Operadores como América Móvil, Millicom, Liberty Latin America y Telecom Argentina podrían capitalizar la salida del grupo español ampliando infraestructura fija y móvil, especialmente en 5G y FTTH, en un ecosistema que dé mayor competitividad en el desarrollo de la digitalización de la industria latinoamericana. Al mismo tiempo, crecerá el peso de jugadores no tradicionales –fondos de inversión, hyperscalers, torreras y empresas de infraestructura neutra– que buscarán captar parte de la cadena de valor que Telefónica deja.
Para los reguladores, 2026 será un año de tensión y adaptación. El retiro de un operador con presencia histórica exigirá revisar marcos de competencia, obligaciones de espectro y criterios de despliegue para garantizar que la salida no derive en concentración ni en retrocesos de cobertura, pero necesitarán entender las nuevas dinámicas del mercado telco para no frenar la capacidad de inversión de la industria. Se podría esperar un énfasis más fuerte en la compartición de infraestructura, los modelos de redes neutrales y las alianzas público-privadas para expandir 5G y fibra. Los operadores que mantienen su inversión en la región reclamarán la flexibilización de la regulación para garantizar la sostenibilidad de sus operaciones, el despliegue y la renovación tecnológica.Finalmente, el ecosistema telco latinoamericano entrará en una fase donde los servicios digitales, la cloudificación y la Inteligencia Artificial serán el nuevo terreno de disputa. Paradójicamente, aunque Telefónica se va físicamente de la región, su legado –especialmente en convergencia, FTTH y servicios digitales bajo el paraguas de Telefónica Tech– seguirá influyendo en las estrategias de los actores locales; además, su mensaje sobre la necesidad de revisar el entorno regulatorio y fiscal para garantizar la sostenibilidad de la inversión en infraestructura digital seguirá más vigente que nunca. 2026 será el año en que América Latina redefina su equilibrio competitivo y un entorno favorable a la inversión en redes, con menos presencia europea y un ascenso marcado de jugadores regionales y globales del mundo digital.