Este análisis es parte de las Predicciones DPL News 2026
Con un despliegue de 5G que sigue siendo lento y un déficit de disponibilidad en las bandas medias, América Latina llegará a 2026 con la misión de concretar nuevas asignaciones de frecuencias radioeléctricas que le permitan impulsar el desarrollo digital.
La mayoría de los países en la región necesitan liberar espectro y crear condiciones para que 5G se expanda más allá de las grandes ciudades, mientras al mismo tiempo se avecina un nuevo reto: identificar las bandas para 6G de cara a la Conferencia Mundial de Radiocomunicaciones 2027.
Para 2026, observaremos que al menos tres países de la región lanzarán licitaciones de espectro: Brasil, México y Bolivia, no sin importantes desafíos que superar y decisiones incómodas que tomar. Mientras tanto, el despliegue de la tecnología 5G repuntará en otros mercados como Perú, Paraguay y Costa Rica, donde se concretaron asignaciones de espectro este año.
Brasil, como líder regional en la materia, tiene planes de subastar la porción superior de la banda de 6 GHz (6,425 a 7,125 GHz) para los servicios móviles, luego de que revirtiera parcialmente su decisión de 2020 que destinaba la banda completa al uso no licenciado para WiFi.
En 2025, la Agencia Nacional de Telecomunicaciones (Anatel) abrió una consulta pública sobre la propuesta de reglas para la subasta, que se busca llevar a cabo el próximo año con el fin de que el país se anticipe a la evolución tecnológica.
Sin embargo, aunque esta es una banda identificada por la industria como prioritaria para el desarrollo del ecosistema móvil, la industria podría no estar lista para una subasta tan pronto.
En especial, Telefónica advirtió que no es el momento oportuno para licitar la banda, sobre todo porque aún deben cumplir con obligaciones asociadas a la subasta de 2021 y están enfocando sus esfuerzos en la expansión de los servicios 5G.
Telefónica, que recientemente anunció su retirada final de Hispanoamérica, está siendo cauteloso con sus inversiones en Brasil. Aunque considera a este país como prioritario en su estrategia de negocios, la empresa tampoco planea hacer desembolsos que la alejen de sus planes de reducción de deuda.
Por otro lado, México podría realizar una subasta de espectro para redes 5G en 2026. La Comisión Reguladora de Telecomunicaciones (CRT), recién creada con la nueva Ley en Materia de Telecomunicaciones y Radiodifusión, prevé que la asignación incluirá descuentos en el pago de derechos de espectro para pequeños operadores.
Norma Solano, presidenta de la CRT, dijo que el regulador también está analizando que la licitación “incluya más bandas especiales para 5G”, con bloques de frecuencias y condiciones específicas pensados para operadores regionales que brindan servicios a zonas geográficas más pequeñas.
Si bien no se ha anunciado qué bandas en específico se pondrían a disposición, probablemente se contemplen las frecuencias previstas en la licitación IFT-12 que se canceló en enero de 2025: estas abarcan 2,223 bloques de espectro en la banda de 600 MHz y otros fragmentos en las bandas de 800 MHz, AWS, PCS, 2.5 GHz y L.
El alto costo del espectro en México podría ser una barrera para concretar los planes del nuevo regulador. Actualmente, los operadores pagan una contraprestación inicial y derechos anuales permanentes por el espectro, lo que encarece artificialmente este recurso.
Este factor desincentiva la participación de los operadores en futuras subastas. Incluso, Mónica Aspe, directora ejecutiva de AT&T México, advirtió que el operador no se anotará en el proceso si el precio del espectro sigue siendo caro.
Mientras tanto, Bolivia planea realizar una licitación de espectro por las bandas de 1.7 y 2.1 GHz para redes móviles en enero del próximo año. La Autoridad de Regulación y Fiscalización de Telecomunicaciones y Transportes fijó las fechas de apertura de sobres con las ofertas para el 19 y 20 de enero de 2026.
Paralelamente, el regulador sudamericano asignará de manera directa frecuencias en las mismas bandas a Entel, operador móvil con participación estatal mayoritaria.
Con estas asignaciones, Bolivia buscaría fortalecer la capacidad de las redes existentes, lo cual es crucial para la transición hacia tecnologías más avanzadas. A corto plazo, la ATT está enfocada en la tecnología 4G, pero esta licitación le ayudaría a mejorar la situación de escasez de frecuencias que el país lleva arrastrando por años, y cuya resolución será clave para impulsar el salto a 5G y 6G.
Los países de América Latina enfrentan una previsión creciente para habilitar más frecuencias, especialmente en bandas medias, que son críticas para 5G, con el fin de permitir una expansión más eficiente de la tecnología.
Sólo 14% de las conexiones móviles totales corresponden a 5G en la región; es decir, 106 millones de suscripciones. Si bien es un avance importante, la región está rezagada si se le compara con Norteamérica, el noreste de Asia y Europa Occidental.
De acuerdo con la GSMA, la mayoría de los países latinoamericanos disponen de menos de 1 GHz en bandas medias. Dado que se estima que será necesario contar con un promedio de 1.9 GHz hacia 2035–2040, los reguladores deberán duplicar o incluso en algunos casos triplicar la disponibilidad para garantizar el espectro suficiente de cara a la implementación de 6G en el futuro.
Al mismo tiempo, los reguladores deben equilibrar la recaudación por espectro con incentivos para que los operadores inviertan en infraestructura, especialmente en zonas menos rentables.
Hoy en día, la planificación del espectro es una herramienta estratégica para el desarrollo digital. Por ello, la licitación de frecuencias de manera oportuna y asequible puede acelerar la adopción de tecnologías móviles avanzadas y favorecer la inclusión digital.