Bayer acelera su transformación digital y refuerza a México como eje estratégico de investigación y producción
La transformación digital está redefiniendo el futuro de la salud y la ciencia aplicada en empresas como Bayer, donde la innovación tecnológica se integra cada vez más en la investigación, el desarrollo de productos, la relación con los pacientes y los procesos regulatorios.
En la división farmacéutica este cambio se percibe como una oportunidad para acelerar procedimientos, ampliar el acceso a tratamientos y mejorar la calidad de vida de millones de personas, mientras la compañía refuerza su compromiso histórico con México como un centro estratégico para la investigación, la producción y el avance científico.
En entrevista para DPL News, Daniel Londero, director de la división farmacéutica de Bayer México, explicó que la digitalización abarca todas las áreas de la organización, “desde la investigación clínica hasta la interacción con los profesionales de salud”.
En el ámbito científico, la compañía ya trabaja con grandes tecnológicas como Google para agilizar la preparación de expedientes regulatorios a nivel global. “Hoy usamos toda la digitalización posible; la Inteligencia Artificial (IA) nos ayuda a producir la documentación necesaria para obtener autorizaciones de manera mucho más rápida”, señaló.
Londero explicó que, antes, toda la información necesaria para solicitar la autorización de un producto debía prepararse por separado para cada país, lo que hacía el proceso más lento y complejo.
En México, uno de los avances más tangibles ha sido precisamente la modernización de los procesos regulatorios. “La manera en que ahora presentamos toda la documentación a la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) se hace bajo una plataforma digital”, mencionó. Este cambio, agregó, ha reducido tiempos y trámites, permitiendo respuestas mucho más ágiles.
Asimismo, el director de la división farmacéutica mencionó que la digitalización ha transformado toda la logística hacia el paciente. Bayer ya entrega medicamentos a domicilio utilizando herramientas de IA para optimizar rutas y garantizar entregas seguras. “Nos hace mucho más eficientes al avisarle al paciente que estamos llegando a su casa, garantizarnos que está ahí y que va recibir el medicamento”.
Agregó que esta evolución tecnológica abarca toda la cadena de valor: “Desde la investigación clínica, pasando por el registro de un producto, hasta la interacción que podamos tener con los clientes, con los médicos y demás, hoy todo pasa por la IA y la digitalización”.

En cuanto al análisis de datos, Londero reconoció que Bayer gestiona grandes volúmenes de información y esto plantea retos tanto para la protección del usuario como para la seguridad del propio sector farmacéutico. “Puedo decir que todo se maneja con altos estándares de seguridad. Trabajamos con servidores propios o dedicados exclusivamente a la compañía”, explicó.
Destacó que la protección de datos es un tema extremadamente sensible: “Para nosotros es fundamental proteger no sólo la información que, en un estudio clínico, podría involucrar directamente a pacientes, sino también los datos confidenciales de la compañía, como los relacionados con productos que aún están bajo patente o en fase de investigación”. Por ello, añadió, cada proyecto que involucra información crítica siempre incluye la supervisión del equipo de TI y tecnología digital para asegurar que no se comprometa la seguridad ni la privacidad de nadie.
Daniel Londero recordó que México había quedado rezagado en investigación clínica, no sólo para Bayer, sino para toda la industria farmacéutica. Los tiempos regulatorios eran significativamente más largos que en otros países. “Los estudios clínicos tomaban entre 6 y 12 meses sólo para aprobarse”, señaló.
Sin embargo, el panorama cambió con la directriz del nuevo gobierno para reactivar la investigación en el país. Bajo ese impulso, Cofepris aceleró la aprobación de estudios y desarrolló la plataforma digital Digipris para modernizar el proceso.
Con Digipris, la autoridad regulatoria tiene la intención explícita de aprobar estudios en tiempos competitivos frente a otros países. Como ejemplo, Londero destacó que el más reciente ensayo que “Bayer presentó en México fue un estudio en cáncer de pulmón, que fue aprobado en sólo tres meses”.
Para la compañía, este cambio abre una puerta estratégica. Con procesos más ágiles y un ecosistema digitalizado, ahora pueden solicitar a su casa matriz que México vuelva a integrarse como un destino relevante para la investigación clínica.

En la división farmacéutica, el talento que Bayer busca atraer depende del área, especialmente en las funciones más técnicas, donde la experiencia previa en estudios clínicos sigue siendo un elemento importante. “El cambio más importante está en el modelo de liderazgo que impulsa la empresa. Estamos atravesando un cambio en la forma en que lideramos, pensando no solamente en quienes van a llevar a cabo tareas técnicas, sino en los futuros líderes de la organización”, señaló.
Bayer está adoptando una estructura más ágil, con decisiones rápidas frente al cliente y mayor flexibilidad para quienes trabajan directamente con él. Por ello, la compañía busca perfiles capaces de adaptarse, tomar decisiones con autonomía y asumir “ownership”, además de participar en distintos proyectos y áreas. Según explicó Londero, “este modelo se articula en ciclos de 90 días para evaluar avances y reasignar recursos, bajo el esquema Dynamic Share Ownership (DSO), que nos permite estar más cerca del cliente y preparados para las nuevas tecnologías”.
El directivo agregó que México es un mercado prioritario para la compañía. El país ocupa el puesto número 15 a nivel global para Bayer y cuenta con una infraestructura sólida: ocho sitios de producción, cinco centros de investigación clínica y una sede corporativa. Tres de esas plantas son farmacéuticas, ubicadas en el Estado de México y Veracruz, desde donde se exportan medicamentos a más de 40 países. “Producimos los principios activos que luego se usan en todo el mundo”, destacó.
Además, la compañía anunció recientemente una inversión de 3,000 millones de pesos para ampliar su capacidad productiva durante los próximos tres años.
Finalmente expresó que este crecimiento también tendrá un impacto directo en pacientes y centros de investigación. Sólo con los 10 estudios clínicos actualmente en marcha alrededor de 200 pacientes están accediendo a innovaciones que de otra manera no tendrían, y 40 centros de investigación participan activamente. “Si en los próximos años el número de estudios aumenta a 20, 30 o incluso 40, el beneficio se multiplicará: más pacientes atendidos, más infraestructura fortalecida y más personal capacitado”, aseveró.
La expectativa, concluyó Londero, “es optimista respecto al papel que México puede desempeñar y al impacto positivo que esta expansión tendrá en la sociedad”.