Aplazo proyecta alcanzar rentabilidad en 2026 tras alianza con Walmart: Alexander Wieland

Tras llegar a un acuerdo de exclusividad con Walmart para dispersar créditos a través de Cashi en la vía digital, Aplazo proyecta alcanzar la rentabilidad en 2026, cuenta en entrevista con DPL News Alexander Wieland, cofundador y Chief Revenue Officer (CRO) de la empresa mexicana de Buy Now, Pay Later (BNPL).

“La meta inmediata es la rentabilidad. Nosotros estamos enfocados y lo hemos construido hace muchos años: un negocio sustentable”, declara desde sus oficinas en la Ciudad de México.

“Así como los créditos tienen que ser sustentables y con buenas tasas, las mejores tasas de reembolso al mercado, de la misma forma, el inicio del siguiente año llegará a rentabilidad”, vaticina el emprendedor tecnológico mexicano.

Finanzas + tecnología = Aplazo

Aplazo es una Fintech en el sentido pleno de la palabra. Es fruto de una mancuerna con amplia experiencia en las finanzas y la tecnología. Ángel Peña, CEO, representa fin y Alexander Wieland, CRO, tech. Tal como recuenta este último, Peña trabajó en banca de inversión en Morgan Stanley y vivía en Nueva York; Wieland, por su parte, contaba con experiencia en empresas de tecnología y movilidad: fue el director general de Lime, una startup de scooters, en México, y trabajó en Uber, tanto en viajes, como en Eats, y contribuyó a su expansión en Latinoamérica y el Caribe. Específicamente lanzó la plataforma en República Dominicana, y en ese momento fue cuando conoció a Peña, quien, a partir de los datos macroeconómicos, le habló de la oportunidad que había en la región.

El diagnóstico era contundente. Por un lado, sólo 11% de la población en México tenía una tarjeta de crédito y 70% de esas transacciones se hacían en pagos a meses. Por otro lado, prosigue Wieland, “había jugadores enormes que hacían financiamiento en punto de venta en pagos chiquitos, que son de los más relevantes del país”.

Ahí fue cuando se preguntaron: ¿cómo hacemos para llevar esta experiencia de una mucha mejor forma, más transparente, más simple, más inmediata con un producto digital, a este 89% de los mexicanos, que nos gusta históricamente pagar a plazos? Ya está la tecnología disponible, hay un apetito grande y tenemos el conocimiento: por un lado, Ángel, del crédito; por otro lado, yo, de la operación”.

Esa fue la idea seminal y así nació Aplazo en febrero de 2020. De inmediato sobrevino la pandemia, que agravó el arranque. Wieland recuerda que la contingencia hizo más difícil empezar un negocio de crédito al no saber cómo se iba a comportar el riesgo ni cuánto tiempo iba a durar.

Del MVP al PMF

Tenían la plataforma, el famoso MVP (Producto Mínimo Viable), y ahora les faltaba la tracción. Wieland recuerda que el punto de inflexión vino cuando una tienda, una pequeña cadena de zapatos deportivos, les permitió ir a ofrecer el crédito a sus clientes.

En ese momento, prosigue, ellos operaban personalmente la plataforma: cobraban y colocaban el crédito. El primer día llegaron a la tienda, se colocaron detrás de la caja y empezaron a ofrecer. Menciona que empezaron a llamar la atención de las personas pero, como el producto era tan inicial, se tardaban de una a dos horas en aprobarles el crédito, pero a pesar de eso, la gente se empezó a formar y ellos se ponían nerviosos.

image 24
Alexander Wieland y Ángel Peña, cofundadores de Aplazo, en sus inicios en 2020 durante la pandemia. Foto: Cortesía.

El cofundador recuenta que, al final de esa primera jornada, cansados, se fueron un poco desilusionados porque sólo colocaron dos créditos en un día tras 8 ó 10 horas de pie.

No obstante, su perspectiva cambió cuando vio la reacción del vendedor: al bajar la cortina, habían sido 25,000 pesos, con tickets de 500, 600 y 700 pesos; ellos habían vendido dos, pero de 3,500 cada uno, por lo que representaba el 28% de su facturación total de ese día. “¿Vienen mañana, verdad?”, les preguntó. Y lo hicieron.

A Wieland y Peña les sorprendió que, para las personas a la que les había fallado la plataforma, regresaron; y no lo hicieron solas, habían “traído a su esposo, a su esposa, a su hermano, a su primo y se empezó a hacer fila”. Eso llevó a que los cofundadores dijeran: “Aquí hay algo” o, lo que es lo mismo, encontraran Product Market Fit (PMF), es decir, que el producto embonara con el mercado.

“Y seguimos construyendo el producto desde las tiendas durante muchas semanas, muchos meses, mejorándolo, haciéndolo más rápido”, prosigue Wieland.

Aplazo, recuerda Wieland, siempre fue concebido para ser omnicanal. Por la pandemia pensaron que sería más efectivo hacerlo inicialmente en línea; no obstante, encontraron la oportunidad de que, aún en la pandemia, 90% de las ventas seguían sucediendo en físico, y la media mexicana seguía yendo a las tiendas.

Hoy, dice Wieland, el punto de venta (POS) físico sigue siendo el más relevante para Aplazo. Esto, explica el CRO, va acorde a cómo se mueve el retail: ya que 93% de las ventas minoristas totales en México suceden en puntos físicos. A mediados de 2024, Aplazo reportó que más de la mitad de sus transacciones ocurrían en tiendas.

Escalamiento

A 5 años, 15,000 comercios y tiendas usan la plataforma de Aplazo: el crédito se otorga en menos de 4 minutos, con una aprobación superior al 80%, cuenta Wieland, en un proceso más certero y el precio personalizado para cada individuo.

El cofundador explica que pasaron de esas pequeñas tiendas a cadenas medianas y luego a un poco más grandes, hasta llegar al retailer más grande México, Walmart, cuya exclusividad en línea Aplazo cerró a inicios de noviembre y que lanzó con 1.5 millones de créditos preaprobados. “La misma tecnología que hoy utiliza es la que le estamos ofreciendo a las pymes y los pequeños negocios”, asevera.

“Este es un hito muy importante en nuestra carrera, porque trabajar con el retailer más grande en México en presencia omnicanal es un mensaje fuerte al mercado y avala todo lo que hemos ido construyendo en estos años”, asienta.

Wieland rememora que la expansión geográfica se dio de manera gradual: al arrancar en la Ciudad de México y el Estado de México, empezaron a tener un impacto positivo en la facturación de las cadenas, y comenzaron a pedirles que se expandieran a los estados aledaños: Puebla, Querétaro y Veracruz.

Luego llegaron al área metropolitana de Guadalajara, y así sucesivamente, porque muchas de las cadenas con las que trabajan tienen presencia nacional, por lo que tuvieron que desarrollar brazos extendidos por todo el país. Hoy, dice, Aplazo está presente en todos los estados de la república, en los principales comercios electrónicos y, a pie de calle, en los centros comerciales de las ciudades.

BNPL a la mexicana

“Trayéndolo al mercado mexicano, el ‘Compra ahora, paga después’ es el método de pago que más crece, incluso comparado con los meses sin intereses”. Wieland confía en las proyecciones de crecimiento del 300% del BNPL hacia 2030, e incluso advierte que el cálculo “puede ser hasta conservador”.

Wieland incluso pronostica que, en unos años, el BNPL podría sobrepasar el mercado de tarjetas de crédito porque, argumenta, la TDC, “hoy por hoy, es un producto complejo que no ha terminado de penetrar en la población, ya que es difícil de entender y el manejo, por lo tanto, te resta un poco de control”.

El fundador detalla que han construido equipos locales, con Inteligencia Artificial y Machine Learning hechos en México y recurren a variables y datos alternativos, así como datos transaccionales y propietarios, para iterar y optimizar los procesos crediticios.

Hoy, detalla, tienen alrededor 150 colaboradores y la mayoría se concentra en la Ciudad de México, en sus oficinas de la colonia Anzures que acaban de ampliar.

En estos cinco años, enfatiza, no han dejado de mejorar el producto: si bien lanzaron con cinco quincenas, hoy permiten diferir las compras en hasta 12 pagos quincenales. Como principales resultados de la integración de su plataforma, Wieland destaca un incremento promedio del 60% en el ticket y el aumento del 30% en la conversión de las personas que van a la tienda física o en línea.

Wieland revela que tienen más de 300,000 descargas mensuales de su app y esperan multiplicar esa cifra los últimos meses del año, que son también los más altos en consumo. Finalmente, señala que para el 70% de los usuarios que se registran en la plataforma es su primer crédito bancario.

Tracción y respaldo institucional

El cofundador rememora que el sweet spot de la empresa llegó cuando las cadenas a las que les estaban rogando empezaron a llamarles. “Veíamos que la demanda empezaba a crecer y a llegar y a registrarse en la plataforma para vender con Aplazo”.

“Y esto sucedía del lado de los comercios y también un poco del lado de los inversionistas, porque esto es un negocio de crédito: requerimos mucho capital para seguir colocando y creciendo”, recuenta.

Aplazo es una empresa Serie B; el 13 de mayo de 2024 anunció la ronda de 45 millones de dólares liderada por QED Investors y con la participación de Volpe Capital, como parte de un financiamiento de 70 mdd. En noviembre de 2021 anunció su Serie A de 27 mdd liderada por Oak HC/FT, y con la participación de Kaszek y Picus Capital.

“En total, hemos levantado alrededor de 100 millones de capital para producto, para equipo, para crecimiento, y otros 100 millones de dólares en deuda, que es el capital que utilizamos para los préstamos en punto de venta y en venta”, especifica Wieland.

Su última ronda de deuda ocurrió este mismo año: en febrero de 2025 obtuvo una línea de crédito adicional de 35.5 mdd por parte de BBVA Spark, la división especializada en startups y empresas de base tecnológica del banco.

No obstante, pese al avance que ha tenido Aplazo, Wieland recurre a una metáfora futbolera y dice que apenas “son los primeros minutos del primer tiempo, porque si hemos construido esto en 5 años, creemos que podemos tener un impacto mucho mayor en términos de inclusión crediticia”.

En 2026, dice, continuarán su estrategia de expandirse a otros sectores e industrias: “Empezamos muy enfocados en categorías de calzado, ropa, deporte, belleza. Ahora nos extendemos a supermercados; a aerolíneas, mediante una alianza con Aeroméxico; en salud; cadenas de autobuses, como Estrella Blanca y Primera Plus; y con Superboletos”.

“Somos no sólo un método de pago, sino una plataforma que pueden ver como un aliado de marketing para crecer sus ventas, atraer nuevos usuarios, e incluso para hacer cosas creativas y seguir creciendo su marca”, agrega.

Finalmente, señala que el próximo año continuarán ampliando la gama de productos: Aplazo no sólo está en los checkouts en línea y en tiendas físicas; también tienen tarjetas digitales de un solo uso con Mastercard, pago de servicios, y anticipa que incluirán más casos de uso y productos con créditos simples, en quincenas, que sean fijos.