Rafael Sánchez, presidente y Director General de Microsoft México, sostuvo que la Inteligencia Artificial está provocando un cambio civilizatorio comparable al advenimiento de la electricidad y que las empresas deben adaptar su estrategia a una dinámica de escala, velocidad, sustentabilidad, seguridad y alcance para no perder competitividad.
Ofreció una hoja de ruta experta y pragmática para transformar la empresa en la era de la IA. La invitación fue actuar para aprovechar la frontera tecnológica que dependerá menos del tamaño de la compañía y más de su velocidad para aprender e implementar la Inteligencia Artificial y la Nube con seguridad.
Para Rafael Sánchez ganará la organización que aprenda más rápido e implemente una estrategia tecnológica coherente y segura. Recordó en que la IA es “la tecnología más democrática” pues cualquiera puede adoptarla, pero la ventaja real recae en quienes integren IA rápidamente en productos, procesos y modelos de servicio.
Explicó que la IA Generativa “crea una secuencia que responde a lo que le estás preguntando” y subrayó la urgencia estratégica de transformar procesos, relaciones con clientes y la curva de innovación empresarial.
El líder de Microsoft México expuso que la adopción de la IA ya no es opcional sino determinante. Sánchez trazó un paralelismo histórico donde una tecnología disruptiva tardó casi un siglo en llegar a casos de usos masivos, pero hoy la velocidad de adopción es incomparable. “La electricidad, para llegar a 50 millones de usuarios, le llevó 46 años. A la IA sólo le llevó dos meses”, explicó el directivo para ilustrar la aceleración del mercado.
El directivo retomó el concepto de Frontier Firm (firmas en la frontera) y lo adaptó a la IA. Las organizaciones primero automatizan tareas repetitivas y después reinventan su diferenciador competitivo.
Sánchez describió cuatro ejes de impacto inmediato. El primero es enriquecer la relación con los empleados mediante asistentes y agentes de IA que aumentan la productividad. El segundo es reinventar la relación con clientes mediante experiencias hiperpersonalizadas. El tercero implica cambiar procesos internos donde la AI permite modificar lo que hoy funciona pero no escala. El cuarto consiste en transformar el core del negocio para acelerar el desarrollo de productos, desde la farmacéutica hasta la manufactura avanzada.
Para traducir esa visión en acción, Microsoft México propone una estrategia con cinco pilares (escala, velocidad, sustentabilidad, seguridad y scope), sumado a una cultura organizacional para aprender a desaprender, gobernanza de datos porque “no se puede llevar la información a cualquier lado”y seguridad.
El directivo explicó un roadmap de adopción tecnológica de IA por etapas. En la primera fase el empleado trabaja con un asistente que mejora rendimiento. En la segunda fase aparecen agentes con personalidad operacional que actúan como colegas digitales. En la tercera etapa varios agentes operan coordinados bajo dirección humana, permitiendo que cada profesional sea el CEO de su posición apoyado por un ejército de agentes de IA especializados.
Desde la perspectiva tecnológica, Microsoft enfatizó tres requisitos: una solución confiable y eficiente de IA (Microsoft tiene todos los modelos de IA en su plataforma), almacenamiento y procesamiento de Nube para escalar, ofrecer latencia y capacidad necesarias y seguridad como parte integral de la arquitectura.
Sánchez destacó el compromiso de Microsoft con la capacitación y la inclusión donde la meta es formar 5 millones de personas en tres años. La empresa reportó 2.8 millones de personas capacitadas mediante programas con gobierno, sindicatos y universidades.
En su presentación, el directivo subrayó que la brecha entre grandes empresas y pymes puede reducirse con educación práctica y herramientas accesibles. Para las pymes recomendó iniciar con soluciones sencillas y escalar hacia agentes personalizados.