El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó una Orden Ejecutiva diseñada para establecer un marco de política nacional unificado para la Inteligencia Artificial (IA), y bloquear las leyes estatales.
La medida busca que la política nacional de IA prevalezca sobre las leyes estatales, utilizando herramientas coercitivas financieras y legales para asegurar que la innovación estadounidense no se vea frenada por lo que el gobierno califica como un “cumplimiento costoso e inconsistente”.
Con ello, el gobierno de Donald Trump quiere impugnar y dar marcha atrás a las regulaciones estatales de IA para adoptar un enfoque federalista agresivo, argumentando que tener un frente único es clave para asegurar la competitividad del país frente a China.
Trump frenará los intentos de regulación estatales
De acuerdo con la Casa Blanca, existen más de 1,000 proyectos de ley sobre IA en legislaturas estatales, lo que considera una amenaza directa a la supremacía tecnológica del país.
En particular, el gobierno de Trump señala a estados como California y Colorado, acusándolos de intentar imponer la “ideología de izquierda” y censura en los modelos algorítmicos.
“Debemos tener un estándar federal único en lugar de un mosaico de 50 regímenes regulatorios estatales”, declaró el presidente Trump. “Si no lo hacemos, China nos alcanzará fácilmente en la carrera de la IA”.
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Para ejecutar esta visión, la Orden Ejecutiva despliega una estrategia de bloqueo con implicaciones para el sector de las telecomunicaciones y la tecnología:
- Fuerza de litigios: se instruye al fiscal general a crear un grupo de trabajo para impugnar judicialmente cualquier ley estatal de IA que se considere inconstitucional o que interfiera con la política nacional.
- Fondos BEAD como moneda de cambio: se ordena al Departamento de Comercio que evalúe las leyes estatales de IA. Aquellos estados cuyas regulaciones entren en conflicto con las prioridades nacionales podrían ver retenidos sus fondos del programa de Equidad, Acceso y Despliegue de Banda Ancha (BEAD, por sus siglas en inglés), que financia proyectos para el cierre de la brecha digital.
- Intervención de la FTC y la FCC: se ordena a la Comisión Federal de Comercio (FTC) y la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC) a que limiten la capacidad de los estados para forzar a las empresas a incluir criterios de Diversidad, Equidad e Inclusión (DEI) en sus modelos, bajo la premisa de que esto obliga a las compañías a “engañar a los consumidores”.
Trump vs. la “cultura woke”
La nueva orden de Trump mantiene el discurso de su gobierno sobre fortalecer la seguridad nacional en el ámbito de la tecnología. La medida argumenta que las barreras de entrada creadas por regulaciones locales fragmentadas dañan a las startups y ceden terreno estratégico a competidores internacionales que no enfrentan tales restricciones internas.
Además, la Orden Ejecutiva fortalece la estrategia del Plan de Acción de IA, presentado en julio de 2025, priorizando la desregulación como motor de crecimiento y como elemento para promover la innovación.
La Orden Ejecutiva también es parte de una batalla cultural contra lo que el mandatario denomina “Woke AI” (IA ‘woke’ o ideologizada), que en general suelen ser iniciativas o medidas progresistas y a favor de los derechos humanos y la democracia.
Recientemente, el gobierno de Trump ha impulsado una serie de medidas en esa dirección, incluida la Take It Down Act de mayo de 2025 contra los deepfakes y la orden de julio de 2025 que prohíbe al gobierno federal usar modelos con “sesgos ideológicos”.