El análisis del pliego de la subasta de la banda de 700 MHz en Brasil por parte del Tribunal de Cuentas de la Unión (TCU) fue aplazado hasta febrero de 2026, tras un impasse surgido durante la sesión plenaria de este miércoles. El aplazamiento interrumpe, al menos por ahora, el plan de la Agencia Nacional de Telecomunicaciones (Anatel) de lanzar la licitación el 5 de febrero de 2026.
El proceso venía siendo relatado por el ministro Jhonatan de Jesus, quien presentó un voto favorable a la aprobación del pliego, con recomendaciones técnicas a la Agencia. Sin embargo, el ministro Bruno Dantas señaló fragilidades en el modelo y defendió que el tema fuera evaluado de forma conjunta con otro proceso bajo su relatoría, relacionado con la renovación de bandas actualmente utilizadas por Claro. Con ello, el análisis fue retirado de la agenda y reprogramado para la sesión del 2 de febrero de 2026.
En una rueda de prensa realizada por la Anatel este jueves 4 de diciembre, la Agencia afirmó que ya trabajaba con la posibilidad de retrasos y reforzó que la planificación del proceso continúa activa. Según el regulador, por ahora no existe ninguna decisión definitiva que modifique la estrategia de la licitación.
“El planeamiento es una guía, no una vía férrea; señala el rumbo al mercado, pero puede ajustarse conforme a decisiones del gobierno, del TCU o del propio Ministerio de las Comunicaciones”, afirmó el presidente Carlos Baigorri.
El pliego, aprobado por el Consejo Director de la Agencia en julio de este año, prevé la oferta de 10 + 10 MHz en la banda de 700 MHz, con prioridad, en la primera ronda, para operadoras regionales que ya cuenten con espectro en 3.5 GHz, como Brisanet, Unifique, Ligga/Sercomtel e iez! telecom. El diseño ha sido objeto de críticas por parte de otras competidoras, que señalan el riesgo de baja competencia inicial.
El área técnica del TCU identificó problemas en el modelo de fijación de precios, especialmente en la premisa de cobertura acelerada por nuevos entrantes, lo que impacta directamente el valor de la banda.
El relator reconoció el riesgo de subvaloración, sobre todo si las grandes operadoras sólo pueden disputar el espectro en etapas posteriores, pero consideró que rehacer el pliego provocaría un retraso con un costo social elevado.
Aun así, el voto de Jhonatan de Jesus anticipa una futura recomendación a la Anatel para que adopte precios diferenciados según el tamaño de las operadoras, como forma de mitigar las asimetrías competitivas en próximos procesos licitatorios.