El gigante tecnológico Meta salió victorioso de la batalla legal contra la Comisión Federal de Comercio (FTC, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos por acusaciones de monopolio.
Tras un extenso juicio, el Tribunal de Distrito de Columbia concluyó que la agencia federal no logró demostrar que Meta ostentara una posición monopólica en el mercado relevante.
La sentencia se emitió a favor de Meta, poniendo fin a un litigio que se extendió por cinco años y que se centró en si la empresa había mantenido ilegalmente su dominio mediante la adquisición de rivales como Instagram y WhatsApp.
De acuerdo con la resolución, la FTC basó su demanda antimonopolio en la teoría de que Meta había monopolizado un mercado que la agencia denominó “redes sociales personales”, un espacio que incluía a Facebook, Instagram, Snapchat y MeWe.
La agencia afirmaba que Meta preservó su supuesta posición dominante no compitiendo de forma justa, sino comprando a sus rivales emergentes más prometedores.
Argumentaba que estas adquisiciones, en particular las de Instagram y WhatsApp, violaban la Sección 2 de la Ley Sherman al mantener el poder de monopolio por medios distintos a la competencia por méritos.
El documento de la resolución describe que Meta sostuvo que la definición de mercado de la FTC estaba desactualizada. La compañía declaró que el campo de juego es mucho más amplio, abarcando el ecosistema general de “redes sociales” que incluye a competidores fuertes como TikTok y YouTube, los cuales compiten por el tiempo y la atención de los usuarios.
La compañía de Mark Zuckerberg señaló que, al incluir a estos dos gigantes en el mercado relevante, su participación se reduce por debajo del nivel de monopolio. Además, la defensa de Meta presentó sus adquisiciones como movimientos que resultaron benéficos para los consumidores.
El tribunal, tras cinco años de litigio y un largo juicio con testimonios de expertos y testigos, determinó que la FTC no pudo establecer de manera concluyente los límites de un mercado separado.
La opinión judicial destaca la rápida y constante evolución del panorama digital, señalando que la “pared” que antes separaba las aplicaciones de redes sociales personales de las redes sociales más amplias se ha derrumbado.
Esta evolución, dice la resolución, se refleja en la adopción por parte de plataformas como Facebook e Instagram de características de la competencia, como los “Reels” y los feeds impulsados por algoritmos de Inteligencia Artificial.