Hacia una regulación inteligente: líderes del ecosistema digital piden decisiones informadas y cooperación en México
Ciudad de México. Un escenario ideal en el que la palabra digital ya no sea necesaria en los debates públicos porque es un concepto intrínseco y transversal a cada actividad social y económica de México imaginaron ejecutivos de un panel de alto nivel en México Digital Summit. Los participantes coincidieron en que para promover la conectividad en el país hace falta más colaboración, revisión de buenas prácticas y decisiones informadas.
“Pensemos en un futuro en el que no tengamos que hablar de transformación digital”, inició Pablo Corona Fraga, presidente del Consejo Directivo de la Asociación de Internet MX, quien destacó la importancia de la colaboración entre todos los actores del ecosistema para lograr los objetivos por delante. “No vamos a hacerlo todo de un solo brinco, tampoco tendremos mañana un procesador mexicano, pero sí podemos avanzar a paso firme”, indicó para luego señalar que “no todo se resolverá bajo el paternalismo de la regulación; también se necesita valentía y contundencia”.
Pablo Nieto, gerente Regional de Políticas Públicas de la ALAI, reflexionó que para avanzar hacia una agenda digital coherente “es fundamental generar políticas públicas claras, tener objetivos medibles y dejar de ver lo digital como un gasto”. En coincidencia con el resto de los oradores hizo “un llamado a la colaboración” para que las autoridades tomen decisiones informadas y se avance hacia una “regulación inteligente que no borre con el codo lo que escribimos con la mano”.
Gabriel Székely, director General de la Asociación Nacional de Telecomunicaciones (Anatel), puso el foco sobre dos dimensiones: regulación, que implica políticas públicas contundentes y a prueba de futuro; y conectividad, que no se reduce sólo al problema de la brecha digital. También habló de otros puntos a atender en el ámbito local, como dificultades en materia de infraestructura y de espectro. “Estamos siempre dispuestos a participar para lograr resultados con el paso del tiempo”, resaltó al considerar que las instancias de consulta es todavía un desafío en distintos países de la región.
“Para consolidar a México como sitio próspero para la economía digital hay que hacer clic sobre tres elementos: regulación, infraestructura y cooperación”, dijo en sintonía Teresa Arenas, de Alianza In México. Agregó que “la regulación no debe existir con la visión de controlar sino de promover la innovación y poner al usuario en el centro”. Otra vez, insistió en que todos los participantes de la cadena de valor deben participar en el proceso de revisión normativa para tomar “decisiones inteligentes, basada en datos, y a favor de todos”.
Preocupado por la realidad local en materia TIC se pronunció Rafael Fernández Corro, presidente de la Academia Mexicana de Informática (Amiac), quien pidió estar atento a novedades recientes como “el anuncio de Telefónica de salida del país (y de Hispanoamérica), planes no del todo claros de AT&T en el ámbito local y América Móvil invirtiendo más en Brasil que en México”. Sugirió aprender de la experiencia internacional y avanzar a paso firme sobre todo el tejido económico porque, por ejemplo, hay un gran reto de apropiación en empresas pequeñas y medianas del país.
En el mismo sentido, Joel Gómez Trevino, presidente Fundador de la Academia Mexicana de Derecho Informático, recordó que México está en posiciones bajas en índices de ciberseguridad, Inteligencia Artificial y competitividad digital. “Esto es muy triste, necesitamos articulación regulatoria estratégica y que las partes interesadas hablen y hagan nado sincronizado en materia digital”. Luego, consideró fundamental una migración hacia profesionales híbridos “que sepan de varios temas y tomen decisiones favorables” a largo plazo.
“Necesitamos políticas públicas de Estado que prioricen la digitalización”, aseveró en su turno Christopher Casarrubias, secretario de la Alianza por una Internet Abierta en Latinoamérica y el Caribe. Abogó por una gobernanza moderna y eficaz y “un marco legal que potencie los beneficios de la tecnología”.
Rodrigo Ramírez Pino, presidente de la Cámara Chilena de Infraestructura Digital (Idicam), comentó que Chile logró objetivos como hub digital de América Latina de la mano de políticas públicas transversales e independientes de cambios de gobierno. “Hay una declaración de principios que guía la acción”, expuso para luego insistir en que hay que profundizar la revisión de buenas prácticas para la toma de decisiones. Además, valoró la injerencia de los parlamentos locales en decisiones que atañen al cierre de la brecha digital.
Como conclusión, Ramirez Pino alertó que este sector dejó de ser “la industria del glamour: ya no tenemos los mismos números y la sostenibilidad se ha vuelto un problema”. En este sentido, sugirió a las autoridades contemplar esta realidad y tomar decisiones al respecto porque, de no haber cambios, “el panorama general de nuestra región puede ser más complicada en los próximos años”.
El encuentro fue moderado por Jorge Fernando Negrete, presidente de DPL Group.