El mercado de roaming internacional enfrenta una transformación significativa, impulsada por cambios regulatorios, nuevas tecnologías y la aparición de alternativas como eSIM y redes Wi-Fi públicas. Mark Giles, director de Industry Research & Analysis de Ookla, apuntó que pese a los diferentes retos que enfrentan los operadores, aún pueden encontrar oportunidades para mantener este flujo de ingresos.
En entrevista con DPL News, Giles señaló que la eliminación de cargos de roaming en regiones como la Unión Europea ha sido positiva para los consumidores y no ha generado impactos negativos relevantes para los operadores, pese a las advertencias que hizo la propia industria. “Con algunas salvaguardas, eso realmente no ha sucedido. Ha sido positivo en general y sin mucho impacto negativo en los operadores”, comentó.
Entre los efectos positivos identificados por Ookla, está que la adopción de estos acuerdos genera un aumento considerable en el tráfico de roaming. Giles recordó que “un informe en Europa encontró que desde 2017 ha habido un aumento de 48 veces en el consumo de datos en roaming. La gente ya no tiene miedo de usar sus dispositivos cuando viaja al extranjero”.
En América Latina se observan movimientos similares, como el acuerdo de la Comunidad Andina y el avance de Mercosur hacia un esquema tipo “Roam Like at Home”. En Norteamérica, los operadores de México, Estados Unidos y Canadá eliminaron los cargos de roaming desde el 2015, impulsados por factores como la reforma de telecomunicaciones en México en 2014, que habilitó el ingreso de AT&T al país.
Particularmente en México, Ookla indica que el turismo internacional alcanzó 45 millones de visitantes en 2024, un incremento del 7.4% respecto al año anterior, mientras que Brasil recibió 6.8 millones de turistas internacionales, un aumento del 14.6%. Estos flujos representan una oportunidad para los operadores, que pueden beneficiarse de la venta de conexiones de roaming a los viajeros.
Sin embargo, Giles observa que los acuerdos de roaming en América Latina avanzan lentamente, aunque existen iniciativas bilaterales como la de Brasil y Chile. “Parece que está tomando tiempo concretar el acuerdo de Mercosur, y luego está el acuerdo bilateral entre Brasil y Chile”, concluyó.
La influencia de alternativas tecnológicas
Por otro lado, el analista identificó que otras alternativas también representan un reto para los operadores, tales como la creciente disponibilidad del eSIM o el WiFi público. En México, por ejemplo, los viajeros tienden a usar más WiFi que datos celulares, lo que Giles atribuyó a que “México tiene redes WiFi muy extensas, al menos en la Ciudad de México”. El análisis de Ookla confirma que más de la mitad de los viajeros mexicanos en Estados Unidos prefieren conectarse por WiFi, mientras que los brasileños muestran menor interés por esta opción.

Pese a su creciente popularidad, y el ingreso de dispositivos como el iPhone 17 que ahora trabajan exclusivamente con eSIM, Giles identifica que aún existen retos para la adopción masiva de esta opción. En general, la GSMA proyecta que 75% de las conexiones de smartphones en América Latina utilizarán eSIM para 2030.
No obstante, Giles consideró que “todavía hay una barrera de entrada para muchos usuarios con eSIM”, no sólo el dispositivo, sino también el conocimiento requerido para poder comprarla, instalarla, y activarla. “Creo que para mucha gente eso sigue siendo un obstáculo”, dijo.
Además, Giles apuntó que recientemente se acusó a ciertos proveedores de eSIM para viajeros de haber enrutado el tráfico hacia lugares como China, aun cuando el viaje se realiza desde cualquier otro punto del planeta. “A) Eso, obviamente, afectaría el rendimiento de la conexión, y B) plantearía preocupaciones obvias sobre la seguridad y la privacidad de los datos”, añadió.
En ese sentido, consideró que los operadores están en una mejor posición para los consumidores al destacar como un proveedor de roaming confiable, además de brindar una opción más sencilla de utilizar.
Acuerdos y planes como oportunidad
Algunos operadores están optando por incluir servicios de roaming en sus paquetes de suscripción, tanto para viajeros frecuentes como para quienes viajan ocasionalmente. “Hay una oportunidad para los operadores, pero necesitan simplificarlo. Absorber parte del costo en regiones de alto costo y cobrar un poco más donde tienen acuerdos más fuertes puede ayudar a balancear y ofrecer una propuesta más sencilla”, explicó Mark Giles.
El informe de Ookla destaca que algunos operadores grandes, como T-Mobile y AT&T, ofrecen planes premium en Estados Unidos que incluyen roaming en América Latina sin costo adicional, lo que transforma la conectividad internacional en una característica incluida y no en un servicio extra.
Además, la colaboración con proveedores internacionales de eSIM podría convertirse en una estrategia relevante. Giles señaló que “podrías tener una situación donde un operador se asocia con un proveedor internacional de eSIM y ofrece eso a su base de clientes, tomando una parte del ingreso por enviarles clientes”.
La calidad de la experiencia de roaming también es un punto a considerar en la experiencia del cliente, y que depende de factores como el “local breakout”, es decir, si el tráfico se enruta localmente o regresa al país de origen. Giles advirtió que se observa “un gran aumento en la latencia cuando no hay ‘local breakout’. Incluso en 5G, la latencia puede ser hasta 10 veces mayor”.
Esto favorece el uso de SIM locales en destinos donde la latencia y el costo son críticos, lo que explica la presencia de operadores ofreciendo SIM a viajeros en aeropuertos de regiones como Medio Oriente.