5G Advanced en Brasil no necesita esperar la subasta de 6 GHz: Huawei

Brasilia. Apenas tres años después de la implementación de 5G en Brasil, la tecnología, que ya alcanza al 70% de la población, se encuentra en una fase de maduración y consolidación, según la percepción de Huawei. Carlos Roseiro, CMO de la gigante china, defendió que el punto de inflexión hacia esa etapa fue el lanzamiento de 5G Advanced (conocido como 5.5G) por parte de los operadores en 2024. En el mundo, cerca de 20 operadores ya monetizan su uso con el apoyo de Huawei.

Roseiro afirmó que para ello no es necesario esperar la subasta de la banda de 6 GHz, aunque esta será necesaria para la expansión de 5G-A, combinándola con otras bandas ya existentes. ¿Y por qué no utilizar la de 28 GHz, que fue adquirida en bloques por los operadores, está ociosa y fue la banda utilizada en las pruebas, al menos por TIM?

El CMO explicó que aún no existen dispositivos compatibles con esa frecuencia. “Para servicios móviles, la banda de 28 GHz es demasiado alta e implica una serie de cuestiones técnicas que pueden dificultar la recepción de la señal en ambientes abiertos, lo que puede resolverse fácilmente, pero la falta de equipos compatibles es lo que impide su uso de hecho”, enfatizó.

Por otro lado, los operadores no tienen urgencia por 5G Advanced. Al parecer, todavía no está claro para ellos cómo monetizarlo. José Félix, CEO de Claro Brasil, cree que este aún no es el momento.

“Creo que tenemos demasiadas cosas de las cuales preocuparnos, debemos complementar nuestras redes, enfrentamos desafíos diarios con las innumerables obligaciones aún por cumplir y el 5.5G tiene que llegar como una solución para el cliente o para los operadores”, declaró, subrayando que la tecnología parece todavía sólo un nuevo negocio para los proveedores.

De hecho, los operadores aún tienen obligaciones con la subasta 5G que deberán cumplirse hasta 2029. Claro, en particular, acumuló otras más al tener multas convertidas en proyectos de conectividad en carreteras y en el estado de Rio Grande do Sul, tras haber tenido infraestructuras afectadas por las inundaciones de mayo de 2024.

Dados los hechos, la segunda etapa de la tecnología de quinta generación tendrá que esperar para ser lanzada efectivamente en Brasil.