La adopción responsable de la Inteligencia Artificial (IA) se ha convertido en una prioridad para los gobiernos latinoamericanos, que buscan equilibrar innovación con seguridad en un entorno tecnológico en rápida evolución.
De acuerdo con el reporte Gobernanza de la IA en América Latina, hecho por Digi Americas Alliance, el principio de “seguridad desde el diseño” emerge como una de las medidas más novedosas, al proponer que los sistemas de IA sean desarrollados con transparencia, resiliencia y protección contra vulnerabilidades desde su concepción, y no como un añadido posterior.
El reporte señala que este enfoque permite anticiparse a riesgos cada vez más complejos, como el envenenamiento de datos, la manipulación adversaria o los fallos de sistema.
Asimismo, Digi Americas Alliance afirma que al incorporar estas salvaguardas durante el ciclo de desarrollo se fortalece la confianza digital y se prepara a la región para aprovechar el potencial de la IA de forma sostenible.
“Una gobernanza efectiva de la IA no sólo debe proteger derechos fundamentales como la privacidad, la ciberseguridad, la igualdad y la dignidad humana, sino también permitir el desarrollo y el despliegue responsables de las tecnologías de IA.
“Esto implica incorporar principios de responsabilidad social, mantener altos niveles de ciberseguridad, garantizar la fiabilidad del sistema y la supervisión humana, y promover un diseño inclusivo y multilateral que involucre a gobiernos, empresas, academia, organizaciones internacionales y sociedad civil”, advierte el reporte.
Por otro lado, Digi Americas Alliance señala también que la seguridad tecnológica por sí sola no basta, por lo que los gobiernos de América Latina están llamados a alinear sus políticas nacionales con incentivos claros para el desarrollo ético, y a promover la colaboración entre distintos sectores: industria, academia y entes reguladores.
El reporte asegura que esta coordinación es clave para que la región no sólo adopte, sino que lidere modelos de innovación segura.
En el terreno regulatorio, las estrategias se orientan hacia marcos que protejan tanto a los sistemas de IA como a los usuarios frente a riesgos derivados de su uso.
Una de las propuestas más relevantes de Digi Americas Alliance es la categorización de la IA basada en el riesgo, inspirada en esquemas internacionales como el AI Risk Management Framework del Instituto Nacional de Estándares y Tecnología de Estados Unidos.
Bajo este modelo, afirma el reporte, los sistemas de bajo riesgo tendrían menos restricciones, mientras que las aplicaciones críticas en sectores como salud, infraestructura o finanzas estarían sujetas a pruebas rigurosas y certificaciones previas a su implementación.
Otra línea de acción es el fortalecimiento de las normas de integridad de datos. Dado que la IA depende de grandes volúmenes de información, la validación y restricción en el uso de datos no verificados se vuelve esencial para prevenir sesgos y ataques de envenenamiento. En paralelo, plantea reforzar las medidas legales contra la desinformación, los deepfakes y la manipulación en plataformas digitales, estableciendo mecanismos claros para su detección, etiquetado y eliminación.
Las regulaciones adaptativas también aparecen como pieza central de este rompecabezas. Frente a un ecosistema tecnológico en constante evolución, con avances como las computadoras cuánticas a la vista, los marcos normativos deberán actualizarse de forma periódica y flexible. La colaboración intersectorial será vital para mantener regulaciones eficaces y vigentes.
Con estas estrategias, asevera Digi Americas Alliance en su reporte, América Latina se perfila para avanzar hacia un modelo de gobernanza tecnológica que no frene la innovación, pero que garantice confianza, seguridad y resiliencia.