Google cuestiona proyecto de ley de IA en Brasil por falta de reglas sobre datos abiertos
El debate sobre el proyecto de ley de Inteligencia Artificial (PL 2,338/2023) ganó nuevas dimensiones de relevancia durante una audiencia pública en la Comisión Especial de la Cámara de Diputados de Brasil. Google criticó la ausencia de mención a la Política Nacional de Datos Abiertos, considerada crucial para entrenar modelos de Inteligencia Artificial (IA), y defendió una mayor claridad en la ley para distinguir las responsabilidades entre desarrolladores y aplicadores de sistemas.
Luiz Moncal, gerente de relaciones gubernamentales y políticas públicas de Google en Brasil, también sugirió, desde la perspectiva de la soberanía, que Brasil adopte políticas de priorización de la Nube en el sector público, siguiendo el ejemplo de EE. UU. y el Reino Unido. “Con políticas de priorización de la Nube, se puede ayudar al poder público a desarrollar su capacidad computacional, señalando al sector privado que este es un camino a seguir”.
En su intervención, el investigador Ettore Medeiros rebatió esta propuesta. Señaló el riesgo de un “colonialismo de datos”, con trabajadores brasileños precarizados en tareas de rotulación y moderación de contenido para Big Techs extranjeras.
“Sin estos trabajadores de datos, no existirá IA. Muchos son explotados por empresas de fuera, sin derechos laborales asegurados. Esto es típico del Sur Global, y necesitamos salvaguardas en el proyecto de ley”.
Medeiros también subrayó la necesidad de garantías ambientales frente a los desafíos que presentan los imprescindibles Data Centers que, además de consumir intensivamente recursos naturales, pueden afectar a comunidades locales.
Por su parte, TOTVS, el mayor proveedor brasileño de software de gestión, apuntó a la vigencia del texto en discusión. Para Ramon Martins, director de Inteligencia Artificial que representó a la empresa, el concepto de “Agente de IA” ya sería obsoleto.
“Es una tecnología que cambia muy rápido. El concepto de Agente de IA, que hasta el año pasado podía entenderse como un actor, hoy ya es un sistema diseñado para alcanzar objetivos en nombre de una organización. Es necesario tener cuidado para que la regulación no nazca desfasada y limitante”, advirtió.
Previsto en el texto del proyecto, el sandbox regulatorio fue citado como un instrumento esencial para calibrar obligaciones antes de la aplicación definitiva de la ley. La idea, discutida en Brasil desde 2019, es vista como una prueba decisiva para equilibrar la protección de derechos y el estímulo a la innovación.