OCDE y reguladores de la región llaman a una gestión flexible y eficiente del espectro
Bogotá, Colombia. En el marco del XV Congreso Internacional de Espectro, se realizó el panel Espectro disponible versus necesidades reales, en el que los panelistas analizaron el panorama actual de alta demanda de tráfico y el rol que tienen los gobiernos para garantizar el acceso.
Alexia Lee González, jefa de Servicios de Conectividad y de Unidad de Infraestructura de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), aseguró que “el crecimiento del tráfico móvil continúa siendo una realidad a nivel global, aunque su ritmo se ha desacelerado en los últimos años. De acuerdo con datos de la OCDE, entre finales de 2019 y junio de 2024, el consumo de datos móviles prácticamente se duplicó, alcanzando 17.2 gigabytes por usuario. Este aumento sostenido responde a la creciente demanda de aplicaciones como la Inteligencia Artificial (IA), el Internet de las cosas (IoT) y otros servicios digitales que exigen mayor confiabilidad, velocidad y menor latencia en las redes”.
En este contexto, las políticas públicas enfrentan el desafío de garantizar que la infraestructura móvil y en general las redes inalámbricas estén preparadas para sostener la transformación digital, respondiendo a nuevas exigencias de capacidad y calidad.
De acuerdo con González, para alcanzar este objetivo, “los gestores de espectro deben encontrar un balance entre diversas prioridades. La eficiencia en el uso del espectro es clave, tanto desde una asignación estática, que asegura que se destine a quienes lo usen mejor, como desde una perspectiva dinámica, que permita habilitar nuevas aplicaciones y fomentar la innovación”.
El espectro también es un insumo esencial para la prestación de servicios de comunicación, lo que hace necesario cuidar su costo y disponibilidad.
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“Sin embargo, esto implica enfrentar tensiones entre promover certidumbre para la inversión. Por ejemplo, a través de licencias de larga duración y mantener flexibilidad para facilitar nuevos usos. Experiencias internacionales muestran que esquemas como el acceso compartido y los mercados secundarios se han convertido en herramientas relevantes para manejar estas tensiones, siempre acompañadas de mecanismos estrictos para evitar interferencias perjudiciales”, destacó la vocera de la OCDE.
En su turno, Enzo Rivera Benois, analista de la Subsecretaría de Telecomunicaciones (Subtel) de Chile, hizo un llamado a mantener marcos regulatorios flexibles en la gestión del espectro.
“Flexibilización, junto con la tramitación ágil, no sin antes hacer un buen diagnóstico del uso del espectro. Todo teniendo en cuenta que el espectro no debe verse como un recurso económico, sino también como una herramienta de política pública, y desde esa perspectiva el gobierno puede gestionar mejor el recurso y conectar, finalmente, a toda la ciudadanía”, aseguró Rivera.
Kim Moraes Mota, gerente de Espectro, Órbita y Radiodifusión (ORER) en la Agencia Nacional de Telecomunicaciones (Anatel) de Brasil, destacó el desafío que enfrentan los reguladores por lograr un equilibrio entre eficiencia, innovación y certeza para las inversiones.
“En Brasil, hemos aprendido que el espectro debe gestionarse no sólo como un recurso técnico, sino como un motor estratégico de desarrollo digital y social. Por ello, impulsamos modelos que permitan la convivencia de distintos usos, incluido el acceso compartido, sin comprometer la calidad del servicio ni generar interferencias dañinas”, afirmó Moraes.