Intel admite riesgos por tener al gobierno estadounidense como inversionista

Intel admitió que la nueva participación del gobierno estadounidense como un inversionista relevante en la compañía podría atraer nuevos riesgos para su negocio, como el perjudicar las ventas internacionales hasta limitar su capacidad para obtener futuras subvenciones gubernamentales, según reportó la compañía en un documento presentado ante la autoridad de bolsa y de valores (SEC).

El pasado viernes por la tarde, Intel reveló oficialmente que el gobierno estadounidense realizará una inversión cercana a los 11,100 millones de dólares para adquirir una participación accionaria en la compañía.

Como se había adelantado anteriormente, la inversión provendrá principalmente de la conversión de fondos de la Ley CHIPS en acciones del fabricante de semiconductores. Intel revela que hasta el momento, ya había recibido 2,200 millones de dólares en subsidios y créditos del programa de financiación, por lo que los 8,900 millones de dólares restantes los recibirá como una inversión directa del gobierno estadounidense.

Según el documento presentado por Intel, el acuerdo se firmará a través del Departamento de Comercio de Estados Unidos, el cual implica la emisión de 433,323,000 acciones de Intel Corporation, las cuales serán entregadas al gobierno hasta la recepción de todos los fondos acordados. Se espera que el acuerdo pueda ser cerrado y los fondos entregados tan pronto como el 26 de agosto.

Aunque el Departamento de Comercio había adelantado que el gobierno estadounidense no influiría en la gobernanza de la compañía, el documento presentado por Intel advierte que la participación gubernamental implica ciertos riesgos, tales como diluir la participación de los accionistas actuales.

Según Intel, la importante participación del gobierno estadounidense en la compañía, con lo que podría convertirse en el mayor accionista, podría reducir el derecho a voto de otros accionistas y limitar futuras transacciones beneficiosas. El gobierno está comprando acciones de Intel con un descuento de 4 dólares sobre el precio de cierre de las acciones de Intel, de 24.80 dólares el pasado viernes.

En ese sentido, advierte que a pesar de que el acuerdo de compraventa exige que el gobierno estadounidense vote según lo recomendado por la junta directiva (con excepciones), su participación sustancial y sus facultades regulatorias podrían desalentar las transacciones estratégicas al reducir la influencia de otros accionistas y limitar la participación de terceros.

Adicionalmente, señala que sus negocios fuera del país, que actualmente le representan cerca del 76% de sus ventas consolidadas, podrían verse impactadas al tener al gobierno estadounidense como un “accionista significativo”.

El objetivo principal del acuerdo es proporcionar financiamiento a Intel Corporation y promover la fabricación de semiconductores en Estados Unidos.

Por otra parte, el CEO de Intel, Lip-Bu Tan, declaró en un video publicado el lunes por el Departamento de Comercio que la compañía no necesitaba la financiación del gobierno. “No necesito la subvención. Pero realmente espero que el gobierno estadounidense sea mi accionista”, cita Reuters.

El gobierno estadounidense espera que los fondos puedan ser utilizados para acelerar las capacidades de manufactura de chips de Intel, y así poder reducir su dependencia de fundiciones asiáticas. El acuerdo es un movimiento inusual del gobierno estadounidense, aunque se alinea con la creciente intervención de la administración Trump en decisiones corporativas y la negociación directa con empresas nacionales.