Critican la frialdad de la nueva versión de ChatGPT, pero su consumo energético es lo contrario
El reciente lanzamiento de GPT-5, de OpenAI, ha generado dos fuertes críticas por el alto consumo energético que implica su funcionamiento y la respuesta emocional de millones de usuarios que extrañan la cercanía y lo amigable que era su predecesor, GPT-4o.
Respecto al alto consumo energético del nuevo modelo de lenguaje de OpenAI, una investigación de la Universidad de Rhode Island titulada: ¿Qué tan hambrienta está la IA? Evaluación comparativa de la energía, el agua y la huella de carbono de la inferencia LLM, estima que una respuesta de tamaño medio de GPT-5 puede requerir en promedio 18 vatios por hora y alcanzar picos de hasta 40 Wh (vatio-hora) por consulta.
Si bien el modelo es más preciso y sofisticado en razonamiento lógico y las cifras parecen menores si se observa de manera individual, la magnitud del uso diario cambia el panorama, pues OpenAI procesa alrededor de 2,500 millones de consultas al día, lo que representaría un consumo total de 45 gigavatios-hora diarios, equivalente a una capacidad conjunta de dos o tres reactores nucleares o al consumo eléctrico diario de 1.5 millones de hogares en Estados Unidos.
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GPT-4o requería apenas 0.42 Wh por consulta corta y con el volumen de uso diario, cerca de 700 millones, alcanzaba lo equivalente al consumo anual de más de 35,000 hogares estadounidenses y un uso intensivo de agua en Centros de Datos similar a lo que beben 1.2 millones de personas en un año. Impactos que ya eran considerables y que ahora se potenciaron.
Este fenómeno se suma a las crecientes advertencias globales sobre el impacto ambiental de la Inteligencia Artificial (IA). De acuerdo con proyecciones citadas por The Guardian, hacia finales de 2025 los Centros de Datos podrían destinar hasta un 49% de su consumo energético únicamente a procesos de IA, generando presiones adicionales sobre infraestructuras eléctricas y sistemas de refrigeración.
Inconformidad por la frialdad de GPT-5
Los usuarios de ChatGPT han manifestado su descontento por la decisión de OpenAI de reemplazar de manera definitiva a GPT-4o por GPT-5, debido a que GPT-4o fue diseñado con un enfoque conversacional cálido y cercano, ofreciendo respuestas que muchos describen como “empáticas” y “humanas”. En cambio, GPT-5 se ha percibido como distante, frío y en ocasiones “robótico”. Usuarios lo han comparado con “una secretaria estresada” o “un asistente corporativo sin creatividad”.
El tema ya ocupa un lugar en foros y comunidades en línea, donde los usuarios han expresado su tristeza, y en ocasiones hasta ansiedad, con el cambio a GPT-5, lo cual también ha abierto el debate sobre la posible dependencia emocional que puede surgir con estos sistemas.
Ante la magnitud de las críticas, la compañía decidió rectificar. “Reconocemos que subestimamos la importancia emocional que GPT-4o tenía para muchas personas”, reconoció Sam Altman, CEO de OpenAI, a través de su cuenta de X.
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OpenAI anunció que GPT-4o volverá a estar disponible para suscriptores Pro y, poco después, también para usuarios con plan Plus.
A su vez, Altman admitió que el desafío ahora es encontrar un equilibrio entre la precisión técnica de GPT-5 y la conexión emocional que los usuarios demandan. En ese sentido, la empresa trabaja en herramientas que permitan personalizar el modelo, de modo que las respuestas puedan configurarse para ser más cálidas o empáticas, según las preferencias del usuario.
“Existe una fricción inevitable entre optimizar la lógica y mantener la cercanía humana”, explicó el ejecutivo y aseguró que la compañía busca que GPT-5 pueda “adaptarse” a distintos estilos de interacción.