Idicam valora la sentencia del TDLC que pone freno a la sobrerregulacion y una oportunidad para acelerar la conectividad digital en Chile

Hace unos días, la sentencia del Tribunal de Defensa de la Libre Competencia (TDLC), contenida en el Informe N° 37/2025, marca un punto de inflexión. 

Este fallo reconoce expresamente que la infraestructura pasiva, como la ofrecida por redes neutras de fibra óptica o concesionarios intermedios, no está sujeta a regulación tarifaria por parte del Estado. 

El TDLC fue claro: la libertad tarifaria como regla general, salvo excepciones justificadas en los servicios activos de conmutación o transmisión de señales que pueden ser objeto de tarificación, y no así la mera disposición de infraestructura física, como ductos, postes, fibras o gabinetes.

Para el Presidente de la Cámara Chilena de Infraestructura Digital y ex Subsecretario de Telecomunicaciones, Rodrigo Ramirez, “este pronunciamiento es clave porque marca un freno a la tendencia por la sobrerregulación de un mercado que ha funcionado adecuadamente con la actual estructura normativa, legitimando el modelo mayorista abierto y neutral, despejando dudas para quienes están invirtiendo o quieren invertir en estas redes. La sentencia aporta certeza jurídica, desacopla la infraestructura del servicio y permite seguir por la ruta de una transformación digital para el desarrollo”. 

“Se ha logrado confirmar que los operadores que actúan como concesionarios intermedios o que administran redes neutras de fibra óptica, generalmente entregando acceso mayorista o infraestructura pasiva, no están sujetos a tarificación obligatoria. Esto implica que esa parte del mercado (la infraestructura física neutral) no se regula mediante tarifas impuestas, lo cual podría incentivar modelos más flexibles, eficientes y privados de despliegue de redes.”

El cambio de paradigma en la industria es evidente. La convergencia de servicios, la compartición de infraestructura y la neutralidad de redes contribuye directamente a alcanzar la brecha digital cero, haciendo posible que las compañías accedan a la red, para que sus clientes finales cuenten de manera inmediata y a lo largo de todo el país con los beneficios de la banda ancha. 

La convergencia, la compartición y la neutralidad son principios que se han vuelto fundamentales, permitiendo una masiva adopción tecnológica, estimulando la sana competencia para que ingresen nuevos actores al mercado digital y habilitando migraciones hacia nuevos servicios digitales.

Estamos presenciando la transición de redes especializadas a redes multifuncionales, donde la voz, los datos, la televisión, las aplicaciones y servicios van convergiendo. 

Esto desafía al ambiente regulatorio a entender y pararse desde este nuevo marco y generar las condiciones regulatorias propicias para incentivar e intensificar la inversión y crecimiento de esta industria independiente. La apertura, neutralidad y agnosticismo de estas redes son claves para maximizar los beneficios de la sociedad digital.

El modelo de redes mayoristas no sólo promueve la competencia y la expansión, también aporta a la economía y consolida un ecosistema más amplio y diverso de proveedores de servicios finales, sobre todo en regiones, donde pueden ingresar de manera rápida y eficiente a la capacidad que ofrecen las redes de fibra óptica, sin necesidad de realizar altas inversiones en infraestructura, lo que se traduce en una mayor oferta y mayores beneficios para los usuarios.

De esta manera, las redes mayoristas abren las puertas hacia un panorama de telecomunicaciones más competitivo y con mayores beneficios para los ciudadanos, impulsando la expansión de servicios y tecnologías, fomentando la compartición y la convergencia, permitiendo así incentivar inversiones en el sector y, con ello, acelerar la conectividad y acceso a internet en todo el país. 

La apuesta por estas redes no sólo está marcando un cambio en la industria, también está posicionando a nuestro país como líder en la región, forjando un camino hacia un futuro más conectado y próspero para todo el territorio nacional.