Los dispositivos móviles de trabajo se han convertido en el nuevo blanco favorito de los cibercriminales, pero apenas 1 de cada 4 empresas en Latinoamérica protege los teléfonos y tabletas usadas por empleados para sus tareas diarias, detectó ESET.
La empresa dedicada a la detección de amenazas es clara: a diferencia de una computadora de escritorio, un “smartphone” corporativo se expone a amenazas sutiles, pero efectivas. “Aquí, las amenazas se materializan con correos maliciosos, aplicaciones dañinas en tiendas oficiales, y hasta la instalación a partir de una ventana emergente de aplicaciones web que pasan desapercibidas”, señala.