Conectividad satelital: pilar indispensable para la respuesta a emergencias en Latinoamérica
Por Marcos Duarte, Gerente General de Hughes México
La creciente frecuencia e intensidad de desastres naturales —desde huracanes devastadores hasta sismos y sequías prolongadas— nos exige repensar nuestras estrategias de resiliencia. En este escenario, la comunicación y la coordinación son elementos vitales, no simples herramientas de apoyo. La infraestructura de telecomunicaciones resulta esencial para la sociedad moderna y, sobre todo, para la respuesta y recuperación ante emergencias. Las redes tradicionales, aunque robustas en condiciones normales, colapsan con facilidad frente a fenómenos extremos: una inundación o un terremoto puede dejar las líneas terrestres fuera de servicio, complicando la entrega de ayuda justo cuando más se necesita.

Aquí es donde las soluciones satelitales de última generación se convierten en un salvavidas. A diferencia de las redes terrestres, las conexiones basadas en satélites geoestacionarios (GEO) o en órbitas bajas (LEO) funcionan de forma autónoma, lejos de los estragos en tierra firme. Este aislamiento asegura continuidad operativa y resistencia en los momentos más críticos.
En Hughes hemos sido testigos de su impacto real. En 2023, tras el paso del huracán Otis en Acapulco, Guerrero, mientras la energía y las comunicaciones terrestres caían, la conectividad satelital permitió restablecer la coordinación de rescates y el envío de recursos. En horas instalamos enlaces satelitales del sistema JUPITER en el centro de mando de la Cruz Roja en Acapulco Diamante, lo que fue crucial para conectar a equipos de rescate, solicitar apoyo y gestionar ayuda en tiempo real. Además, se desplegaron puntos de acceso en albergues y centros de protección civil, facilitando la labor de miles de habitantes y reporteros que necesitaban transmitir información desde la zona afectada.
Pero su utilidad va más allá de grandes tragedias. En Chile, por ejemplo, Hughes instaló 25 puntos de conexión en regiones golpeadas por incendios forestales, beneficiando escuelas rurales, centros de salud y espacios comunitarios. Estas acciones demuestran que el internet satelital no es solo un plan de emergencia, sino una herramienta que refuerza la resiliencia de comunidades aisladas donde la infraestructura terrestre es escasa.
La principal ventaja del internet satelital radica en su capacidad de llevar conectividad a cualquier rincón de la Tierra —desde montañas remotas hasta zonas costeras devastadas— donde las redes convencionales no llegan o han sido destruidas. Esto lo convierte en una herramienta imprescindible para organizaciones humanitarias y equipos de auxilio que operan en entornos aislados. Los terminales satelitales se despliegan con rapidez, restableciendo la comunicación en cuestión de horas, algo vital para autoridades y organismos que requieren enlaces confiables.
| Ventaja | Explicación/Beneficio en desastres |
| Independencia de Infraestructura Terrestre | No afectado por daños locales, opera de manera autónoma |
| Cobertura Global | Alcanza áreas remotas, desantendidas y devastadas donde las redes tradicionales fallan |
| Despliegue Rápido | Terminales que restauran la comunicación en horas; fáciles de configurar |
| Resiliencia y Continuidad | Mantiene el servicio cuando la banda ancha tradicional sufre daños físicos |
| Soporte para Operaciones Móviles | Permite la comunicación en movimiento para coordinar personal y vehículos en escenarios dinámicos. |
Mirando hacia adelante, resulta imprescindible incorporar el internet satelital en los planes nacionales de gestión de desastres, no como un recurso de respaldo, sino como un componente estratégico. Gobiernos y organizaciones deben asegurar la disponibilidad de equipos satelitales, no solo para equipos de auxilio, sino también para las comunidades vulnerables. Es necesario transformar la política pública, la inversión y el diseño de infraestructura hacia arquitecturas híbridas que integren redes terrestres y satelitales, garantizando un servicio activo y continuo.
El inicio de la temporada de huracanes nos recuerda la urgencia de contar con conexiones de respaldo. Lo vivido con Otis demostró que el internet satelital es más que un servicio para zonas aisladas: es la columna vertebralde la resiliencia. En un país tan expuesto a fenómenos naturales como México, una infraestructura de comunicaciones autónoma ya no es opcional, sino una necesidad crítica.
En Hughes reafirmamos nuestro compromiso de ser un aliado clave para toda la región, ofreciendo conectividad que impulse la seguridad y el bienestar —incluso en las circunstancias más adversas. Invertir en internet satelital es invertir en la capacidad de salvar vidas, en la fortaleza de nuestras comunidades y en un futuro más conectado y resistente.
