Sin monetización, una nueva subasta de espectro en Chile representa un riesgo para la industria: Subtel

Santiago, Chile. “El gran desafío para el sector es la monetización de las inversiones y el nuestro, en particular, es que la tremenda base tecnológica mejore la productividad del país”, reflexionó Claudio Araya, subsecretario de Telecomunicaciones, en diálogo con DPL News. Agregó que, en paralelo, su dependencia trabaja en “lograr que toda la población haga uso productivo de lo que ofrece el mundo digital”.

Sobre los planes en materia de espectro, insistió en que “hoy podríamos pensar en lanzar una subasta porque tenemos espectro disponible en 3.5 GHz pero mientras no se logre monetizar lo invertido sería más un problema que una solución para la industria. Tenemos que tener la capacidad de interpretar y de anticiparnos; hoy no es momento oportuno para pensar en una subasta”.

La Subsecretaría de Telecomunicaciones (Subtel) sí analiza cambios en la ley sectorial. “Se avanzó en temas puntuales como la obligatoriedad para registrar prepagos, mecanismos para inhibidores de señal o la simplificación en el proceso de fijación tarifaria” y “estamos pensando en que haya una ley de telecomunicaciones que tenga el condensado de todas las modificaciones que se han hecho en las últimas décadas”, dijo en el marco de Chile Digital 2025.

El regulador trabaja en un cambio al régimen de autorizaciones: “vamos a tener declaraciones de quiénes son los operadores y cuando se quiera implementar un proyecto de conectividad, que este se ingrese pero sin necesidad de autorización previa para proceder. La salvedad serán proyectos que requieren espectro, que se regirán por normas especiales: en el caso de las bandas no licenciadas, simplemente habrá normas para no interferencia. En el caso de las bandas licenciadas, quien va a desarrollar el proyecto tiene que demostrar ser tenedor de ese espectro”.

Mientras avanza en iniciativas de cable submarinos, Humboldt ya en marcha y el cable Antártico en revisión, la propuesta del regulador es terminar de hacer el nexo con fibra de todas las comunas chilenas con el resto del mundo. “Nos quedan dos comunas continentales y tres insulares de las 345 que hay en Chile. Tres de las cinco están en Aysén y ya firmamos convenio regional, para las otras dos al momento sólo conectamos con conectividad satelital. Una vez que lo logremos pasaremos a la etapa de proyectos para llegar a los hogares”, concluyó.