Las decisiones políticas que se toman en torno a los cambios climáticos son cada vez más delicadas, por lo que es importante tomar las mejores opciones para garantizar la supervivencia del planeta y, en consecuencia, de la humanidad.
Durante el evento “SimPlanet”, 50 alumnos del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) probaron un nuevo software, en su versión beta, con el cual se mostró visualmente el impacto que diferentes decisiones políticas tendrían a nivel global.
El modelo interactivo En-ROADS fue desarrollado conjuntamente por la iniciativa de sostenibilidad MIT Sloan y Climate Interactive. Los estudiantes trabajaron en equipos que representan a cada unos de los ocho grupos de interés, incluidos países desarrollados y en desarrollo, activistas ambientales y las industrias que fabrican y usan la energía.
Se utilizó el modelo para explorar los impactos de las decisiones políticas y cómo afecta el uso de energía y las emisiones de gases de efecto invernadero, desde ahora hasta el año 2100, y cuál sería el cambio esperado en las temperaturas globales, marinas y terrestres.
El acuerdo de París de 2015 se comprometió a mantener el aumento de la temperatura global por debajo de los 2 grados centígrados, intentando incluso llegar a una temperatura de 1.5; sin embargo, En-ROADS demostró que sin nuevas políticas, el aumento esperado para el final de siglo sería del doble, aproximadamente 4.1 centígrados.
A lo largo de la sesión, John Sterman, desarrollador principal de la simulación, desempeñó el papel de Secretario General de la ONU; proporcionó información de fondo sobre el cambio climático y sus consecuencias, y sobre los pros y los contras de las muchas opciones de políticas bajo consideración, incluidos los incentivos para nuevas tecnologías, subsidios o impuestos sobre diferentes formas de energía y políticas para fomentar la eficiencia y otros cambios en los sistemas de energía, edificios, transporte y uso de la tierra.
Al finalizar la simulación, los asistentes notaron que no hay un solo camino, y que detener el cambio climático es más complejo de lo que aparenta; no obstante, ayudó a tomar conciencia no sólo de nuestro consumo, sino de cómo se toman las decisiones y sobre qué están basadas.
“Las simulaciones interactivas como SimPlanet permiten a las personas aprender por sí mismas, no sólo construyendo su conocimiento del problema, sino motivándolas a tomar medidas personalmente, profesionalmente y como ciudadanos que trabajan por el cambio”, dijo Sterman.