Rocío Villanueva: participación del Estado como operador rompería competencia y pondría en riesgo a pymes de telecomunicaciones
Esta declaración forma parte del especial Radiografía de la Ley en Materia de Telecomunicaciones y Radiodifusión de México. Agradecemos al especialista su disponibilidad y contribución a la deliberación pública.
Respecto a la participación del Estado como regulador, a través de la Agencia de Transformación Digital y de Telecomunicaciones, y como proveedor de servicios en el mercado minorista, Rocío Villanueva, presidenta de la Asociación Mexicana de Operadores Móviles Virtuales (AMOMVAC), advierte serios riesgos para la competencia.
“La Ley en Materia de Telecomunicaciones y Radiodifusión dejaría fuera a muchas pequeñas y medianas empresas, a las pymes de las telecomunicaciones, y eso finalmente también va a generar un impacto en la economía en general. No sólo somos los operadores, también están los ISPs, están los cableros que se ven afectados.
“Si bien con los operadores tradicionales grandes quizás el impacto no será tan duro, para nosotros el impacto puede ser tan duro que implique una desaparición inclusive de ciertos operadores”.
Para Villanueva, donde debe intervenir el Estado es en fomentar la expansión de la conectividad en las zonas desatendidas y la modernización tecnológica, de 3G a 4G y 5G, por ejemplo.
“Ahí es donde creo que se debe de fomentar la participación del Estado, pero en esas partes muy particulares; no entrar al ecosistema y romper la neutralidad competitiva.
“Sin duda, la labor que hacía el Instituto Federal de Telecomunicaciones era exactamente con la que estábamos coexistiendo, con la que teníamos esa neutralidad, esa competencia. Desaparecerlo es un error.
“Está bien la iniciativa de ley, está bien abrir las puertas, pero con un regulador que tenga claro esos principios de neutralidad, que existan artículos claros que fomenten esa competencia, que fomenten ese acceso para todos y que no desvirtúen, que no desestabilicen el mercado.
“Si la Agencia queda con esa omnipotencia, con ese poder absoluto, desde la cancha de los operadores buscaríamos negocios alternos porque nos deja totalmente en estado de indefensión. Los pequeños y medianos quedamos totalmente en estado de indefensión porque el Estado va a ser juez y parte”.
Villanueva explica que la inclusión del Estado como operador móvil en el mercado minorista introducirá a un actor con ventajas estructurales y condiciones operativas no equiparables con las de los participantes privados, lo que afectaría no sólo a los OMV sino también a los consumidores.
