Elon Musk y Donald Trump protagonizaron uno de los ataques públicos más virales (y esperados) en la historia de la política y de las redes sociales.
Por un lado el hombre más rico del mundo (y poderoso), y por el otro, el hombre más poderoso del mundo (y caprichoso).
La ruptura entre Donald Trump y Elon Musk se hizo pública ayer, ambos la hicieron pública a través de X y Truth Social, la primera propiedad de Musk, y la segunda propiedad de Trump.
Pero en realidad ambos personajes nunca fueron amigos. Donald Trump uso el dinero de Musk durante su campaña, para ganar la elección, y el dueño de Tesla “le entró” a la política y al gobierno para beneficiar a sus empresas. Todo siempre fue negocio, y nunca fue una coincidencia en sus proyectos o pensamientos.
Donald Trump ya es presidente de Estados Unidos, es decir, logró su objetivo con esta alianza, sin embargo, Elon Musk salió bailando, y muy feo pues no sólo no logró obtener todos los beneficios para sus empresas, porque si alcanzó a tener subsidios para SpaceX, pero al ser el hombre más rico del mundo, por supuesto que no era suficiente y quería más.
Todo explotó con el plan fiscal de Donald Trump, con el que Musk nunca estuvo de acuerdo, pero no hay que olvidar que en realidad el actual presidente de Estados Unidos está enemistado con el desarrollo tecnológico, y la pelea ahora fue con Musk, pero seguirá con los otros dueños de las Big Tech, que por cierto, invitó a su investidura presidencial, ¿Lo recuerdan? Jeff Bezos de Amazon, Sundar Pichai de Google, Mark Zuckerberg de Meta y Tim Cook de Apple.
Recordemos que Donald Trump ha intensificado su postura contra la dependencia de las empresas estadounidenses en la tecnología china, especialmente en gigantes como Apple y Tesla.
Estás empresas estadounidenses utilizan, por ejemplo, baterías chinas y otros componentes, por lo que la imposición de aranceles a importaciones de China, por supuesto que les ha afectado en sus negocios.
Aunque no ha habido peleas públicas entre Trump con Tim Cook, Jeff Bezos o Sundar Pichai, existen grandes diferencias entre ellos y sus empresas, con las políticas y pensamiento del presidente de Estados Unidos.
Donald Trump ha expresado en varias ocasiones su descontento con Google, acusando a la empresa de parcialidad en sus resultados de búsqueda y de perjudicar su imagen pública. Incluso en alguna ocasión Trump dijo que Google era “ilegítimo”, y actualmente la compañía libra un juicio promovido por el gobierno de Trump desde el Departamento de Justicia, por presuntas prácticas monopólicas.
Con Mark Zuckerberg también ha tenido grandes diferencias. Donald Trump en varias ocasiones se refirió al creador de Facebook como “Zuckerschmuck”, que es un término ofensivo, una combinación de las palabras en yiddish “Zucker” (de Zuckerberg) y “schmuck”, que es un término vulgar y peyorativo para el pene. Y esto lo hizo Trump porque años atrás mostró incluso su apoyo a TikTok porque Facebook era un gigante monopólico.
Y precisamente en 2020 la autoridad de competencia de Estados Unidos inició una acción legal en contra de Meta por prácticas monopólicas al comprar Instagram y WhatsApp. Mark Zuckerberg ha intentado negociar con Trump que su gobierno desista con este juicio, sin embargo no lo ha logrado.
Trump dijo en el inicio de su mandato que impulsaría el regreso del uso del carbón y de los autos a gasolina, lo que significa ir en un camino diferente al tecnológico que impulsa autos eléctricos y el uso de otras energías.
Trump se peleó públicamente con Elon Musk y se quitó la máscara de la amistad, pero insisto, no perdamos de vista que tampoco es amigo de los otros gigantes de la tecnología.
¡Nos leemos en la próxima Big Tech!