Tel Aviv, Israel, enviado. Al atravesar el luminoso vestíbulo del Centro Peres por la Paz y la Innovación, diseñado por el arquitecto italiano Massimiliano Fuksas con cemento y vidrio, cobra vida la visión política y tecnológica de su fundador Shimon Peres, noveno presidente de Israel.
“Pensar en grande, crear en pequeño” (refiriéndose a grande como innovación y pequeño sobre los semiconductores y las soluciones), uno de los lemas que acompaña a los visitantes, invita a sumergirse en una experiencia que combina el espíritu de la Startup Nation (Israel) con el anhelo de construir un futuro más seguro y próspero.
Pantalla de los innovadores
Al fondo del lobby principal, una devela una sala con múltiples pantallas interactivas en las cuales 44 innovadores e inventores israelíes líderes en sectores estratégicos explican su visión y mensaje: desde la ciberseguridad de Check Point y la misión de Mobileye, hasta la desalinizadora Mekorot y los sistemas de detección de misiles Iron Dome desarrollado por la empresa Rafael.
Cada proyecto se presenta como una pieza clave de la disuasión, entendida como una estrategia militar de defensa y la capacidad de innovar para preservar la paz.
Agua: tecnologías de desalination
“Descubrimos que una palmera creció más fuerte gota a gota”, explica Ian Odiz, guía del museo.
Mekorot y AlgaeIns muestran soluciones de desalinización que prometen transformar la gestión hídrica en regiones áridas. Pruebas en tiempo real ilustran cómo “Tecnologías de desalination” permiten purificar millones de litros de agua salina, garantizando recursos vitales para comunidades enteras.
Defensa y seguridad: el domo de acero
El Centro rinde homenaje a la herencia de Peres en materia de seguridad con un simulador del sistema antimisiles Iron Dome. El “Domo de acero” intercepta misiles enemigos al detectar el calor de su propulsión, al evidenciar cómo la tecnología militar se convierte en pilar de la estabilidad regional.
Tecnologías para el cuerpo, la tierra y la sociedad
En la sección de tecnología ms para el cuerpo, startups como Aidoc (diagnóstico asistido por IA), CorNeat Vision (prótesis biónicas para ceguera) y NanoGhost (nanobots terapéuticos) demuestran la frontera donde la medicina digital y la biotecnología se unen.
“Humanidad y máquina convergen para salvar vidas”, explica una de las cédulas explicativas, mientras un robot quirúrgico realiza una demostración quirúrgica.
Bajo el epígrafe tierra, empresas como CropX (sensores de suelo inteligentes), Beewise (colmenas autónomas para abejas) y Aleph Farms (carne cultivada en laboratorio) ejemplifican la revolución del agribio.
“Piensa grande, crea pequeño” de Peres cobra sentido cuando se observan cultivos verticales en miniatura que optimizan cada gota de agua y nutriente y fertilizante.
La tecnología para la sociedad grupa a startups Accessibe (accesibilidad web por IA), Optibus (planificación de transporte público inteligente) y Wisdo (comunidad de apoyo emocional en línea).
La innovación digital se despliega para tejer redes de solidaridad y eficiencia en la vida urbana.
Todos podemos ser innovadores
“La disuasión es el camino hacia la paz”, afirma el guía rememorando el pensamiento de Shimon Peres, sugiriendo que un entorno innovador —más que un arsenal— es la mejor defensa de la sociedad.
Al despedirme, recorro nuevamente los pasillos, donde la frase “Pantalla de los innovadores” brilla como un recordatorio: la paz y la prosperidad construidas gota a gota. En el Centro Peres, la herencia de Shimon Peres se materializa en un laboratorio de esperanza, donde el poder de la tecnología redefine fronteras y consolida el sueño de un mañana en paz.