De bancos físicos a ecosistemas móviles: Appdome redefine la ciberseguridad con IA sin código

El 39.1 por ciento de los mexicanos utiliza aplicaciones móviles de banca e inversión. La seguridad ya no puede limitarse a las sucursales físicas de las instituciones bancarias. Juan Manuel Luna, director Comercial para América Latina de Appdome, explicó en exclusiva cómo la plataforma nativa de Inteligencia Artificial de Appdome incorpora defensas continuas y adaptables directamente en el código de la app —sin Kit de Desarrollo de Software o SDK (siglas en inglés) ni cambios manuales— para proteger a usuarios y marcas frente a troyanos bancarios, ataques de ingeniería social y fraudes digitales en tiempo real. 

Según Luna, el principal reto al pasar de un banco tradicional a uno digital radica en “asegurar un ecosistema más distribuido y centrado en el usuario”.

Mientras un banco tradicional se enfocaba en proteger sistemas internos y sucursales, hoy la línea de defensa se extiende a los dispositivos, las redes públicas y las aplicaciones móviles de los clientes. 

Aun cuando las apps móviles ofrecen “capas de seguridad internas” superiores a las de un navegador de Internet, están expuestas a “dispositivos comprometidos, Wi-Fi públicas y malware móvil” que escapan al control de la institución financiera.

La promesa “sin código” de Appdome

Appdome se diferencia de otras soluciones de ciberseguridad porque permite a las marcas integrar protecciones directamente en el código de la aplicación durante el desarrollo, sin necesidad de incorporar SDKs ni escribir una sola línea de código adicional.

“Con una automatización sin código como la de la plataforma Appdome, estas protecciones pueden incorporarse de forma automática, sin cambios manuales ni SDKs”, explicó el directivo, lo cual garantiza que las apps sean seguras “desde la primera implementación”, al tiempo que mantienen una experiencia de usuario fluida. 

Seguridad sin fricciones

La experiencia digital de los usuarios no debe verse entorpecida por procesos de autenticación invasivos. 

Para lograr este equilibrio, Appdome incorpora “mecanismos de defensa invisibles, continuos y adaptables” dentro de las aplicaciones móviles, de modo que la protección opera en segundo plano sin pasos adicionales para el usuario. 

Luna destacó el caso de la función de Prevención de Ingeniería Social, “la primera defensa en tiempo real del mundo” contra estafas como el vishing o el intercambio de SIM. Al detectar una llamada sospechosa, la app muestra “una alerta personalizada para identificar la estafa y proteger al usuario”. 

Errores comunes en seguridad móvil

Un error frecuente que cometen los bancos es confiar en la integración de múltiples SDKs de seguridad, sin valorar la complejidad de su mantenimiento y actualización. 

“No reconocen la complejidad de integrar y mantener múltiples SDKs, un lugar donde un enfoque de una plataforma con muchas defensas es más eficiente y eficaz”, explicó Luna. Además, advirtió que subestiman la velocidad con la que “evolucionan las amenazas móviles”, lo cual demanda “una plataforma nativa de IA para adaptarse dinámicamente a lo largo del tiempo”.

Precisamente, la IA en seguridad móvil permite analizar grandes volúmenes de eventos en tiempo real para identificar patrones de ataque que las reglas estáticas no detectan. 

En el contexto bancario, la IA “reconoce intentos de fraude, manipulación de la aplicación y uso de herramientas maliciosas de forma más precisa y adaptable, bloqueándolos antes de que causen daño”, detalló Luna. 

También destacó el uso de chatbots impulsados por IA para ofrecer “instrucciones de reparación sencillas y fáciles de usar” cuando los usuarios enfrentan problemas de seguridad.

Aunque la mayoría de los bancos cumple con los estándares reglamentarios, el entorno móvil exige “elevar el nivel” más allá de la infraestructura para incluir la seguridad de las aplicaciones. 

Luna señaló que muchas instituciones “aún no cubren adecuadamente aspectos como la protección de datos, la lucha contra el fraude, anti-ATO, la ingeniería social y la protección de bots móviles”. 

Los troyanos bancarios como Xenomorph y SharkBot, junto con amenazas basadas en IA, son actualmente los ataques más comunes contra las apps financieras. 

Estos sistemas maliciosos pueden robar credenciales, eludir la autenticación multifactor y tomar el control de dispositivos. Appdome contrarresta estas amenazas “integrando automáticamente protecciones dinámicas, como la detección de manipulaciones y la comprobación de la integridad de los dispositivos”, sin necesidad de actualizaciones manuales. 

Con más de 714 millones de ataques móviles detectados al día, la plataforma utiliza su IA para bloquear amenazas proactivamente y garantizar la continuidad y confianza en la experiencia de usuario.

Tendencias globales que América Latina debe adoptar

Luna recomendó que la región priorice la “protección contra amenazas en tiempo real y la automatización impulsada por IA” para mantener actualizadas las defensas sin intervención manual. 

El “enfoque innovador de Appdome” previene el fraude al “integrar defensas dinámicas directamente en las aplicaciones móviles, pues detiene amenazas como ataques impulsados por IA y troyanos en tiempo real”. 

Esta estrategia proactiva resulta clave para “mantener la confianza de los usuarios y minimizar riesgos” en mercados donde la banca móvil crece de forma acelerada.

Pasos para bancos que dan el salto digital

Para instituciones tradicionales que quieran transformarse en nativas digitales, Luna aconseja los siguientes pasos:

  • Integrar la seguridad en las aplicaciones desde el inicio del desarrollo.
  • Proteger identidad y credenciales de usuarios móviles de manera sólida.
  • Implementar defensas contra manipulación, malware, bots y robo de datos dentro de la app.
  • Adoptar un modelo de actualización continua de defensas, aprovechando la IA para responder instantáneamente a amenazas.
  • Diseñar la seguridad móvil como un elemento central, no como una extensión del modelo tradicional, considerando el entorno “dinámico, diverso y lleno de amenazas invisibles” de los dispositivos móviles.