Telecomunicaciones, agenda y transformación digital

Reforma Jorge F. Negrete P.

La semana pasada se presentó el Plan Nacional de Desarrollo (PND). Es considerado por el actual régimen como la guía de los objetivos y acciones del gobierno de México en los próximos años. Este es el instrumento de política pública más valioso para construir el futuro del País. Nada puede explicar con más claridad la visión de un gobierno que un PND.

En materia de inclusión digital, política digital, ciencia, tecnología, política industrial y soberanía tecnológica, éste es el documento para seguir y señalo algunos de sus objetivos.

Este PND se articula sobre ejes generales y transversales que estructuran la política pública en su conjunto. Uno de ellos, la digitalización del gobierno.

Transformación digital: en la presentación del PND, la presidenta Claudia Sheinbaum señala que “haremos la digitalización más ambiciosa de la historia y simplificaremos trámites y pagos de impuestos, que serán clave para combatir la corrupción, optimizar el uso de los recursos públicos y brindar servicios de calidad con un gobierno cercano y transparente”. Se refiere a la transformación digital del servicio público, el combate a la corrupción y la eficiencia de la Administración Pública. La presidenta señaló en campaña este objetivo y lo explicó de forma privilegiada frente al Consejo Coordinador Empresarial.

Inclusión digital: El PND “busca garantizar el acceso efectivo a telecomunicaciones e Internet mediante el despliegue de infraestructura adecuada, servicios accesibles, eficientes y de calidad para toda la población” y establece como meta que “92.2% de la población tenga acceso a Internet para 2030”. Busca “promover proyectos para el despliegue de infraestructura de telecomunicaciones y la provisión de servicios, asegurando certeza jurídica, técnica y financiera, con el objetivo de ampliar la conectividad a toda la población”.

Ciencia y tecnología: La presidenta afirma que “convertiremos a México en una potencia científica, tecnológica y de innovación”. Y abunda: “estoy convencida que nos posicionaremos a la vanguardia en el desarrollo tecnológico”.

Política industrial digital: La presidenta confía en que “la relocalización de inversiones es una oportunidad única para fortalecer nuestra soberanía productiva y tecnológica, asegurando que el País avance hacia una industria con mayor valor agregado”.

Sheinbaum continúa y señala: “la innovación pública para el desarrollo tecnológico nacional permitirá que México avance hacia la autosuficiencia digital y tecnológica. Se fortalecerán las capacidades del Estado en ciberseguridad, digitalización y análisis de datos para ofrecer mejores servicios”. “La ciencia, la tecnología y la educación superior serán palancas para el desarrollo industrial y la reconfiguración de nuestras cadenas productivas.”

La soberanía tecnológica, la inclusión digital, la relocalización e inversión de empresas extranjeras de alta tecnología, y ser una potencia científica y tecnológica, comienza y termina con Internet, banda ancha, telecomunicaciones o, de manera más precisa, la infraestructura digital. Es una condición sine qua non.

Las nuevas leyes de Telecomunicaciones y Competencia Económica que se presentarán esta semana deben abandonar atavismos regulatorios del pasado: altos precios del espectro radioeléctrico, eliminación del régimen ex ante de la preponderancia, regreso a un sistema de derecho de la competencia compatible con EU y nivelar el camino de Altán Redes, para ser un operador de telecomunicaciones que trabaje en las mismas condiciones que los operadores privados. Todos estos elementos atacan el derecho de acceso a internet, destruyen la inclusión digital y cualquier esfuerzo de política pública que busque cobertura.

Estas leyes deben rescatar la capacidad de invertir los enormes recursos económicos que necesita nuestra sociedad digital y cumplir la promesa de la presidenta Sheinbaum. De lo contrario, nada de lo ofrecido se cumplirá.

Presidente de Digital Policy & Law

X: @fernegretep