Por expansión de Starlink, Brasil evaluará el impacto y la sostenibilidad satelital
Tras las críticas y advertencias en la consulta pública Nº 38, generada después de la solicitud de Starlink para operar 7 mil 500 nuevos satélites de segunda generación (GEN2) en la órbita brasileña, el consejero Alexandre Freire ordenó un análisis del impacto de las constelaciones de satélites no geoestacionarios de baja órbita (LEO) en el uso eficiente del espectro. Las Superintendencias de Otorgamiento y de Competencia tendrán 60 días para presentar un estudio detallado.
El objetivo es garantizar que el uso del espectro y del espacio aéreo se realice de manera responsable, observando no sólo los desafíos relacionados con la sostenibilidad espacial, como la acumulación de escombros, riesgos de colisiones e interferencias, sino también los aspectos de competencia.
En Brasil, Starlink ya posee 49% de la cuota de mercado y, según una contribución de Viasat a la consulta pública, el gran volumen de satélites de la empresa de Elon Musk ha dificultado la identificación de los ángulos de visión de los demás operadores. Además, la incorporación de miles de nuevos satélites y el uso de frecuencias en la banda E otorgarían a Starlink una ventaja competitiva desleal.
El estudio, que será presentado por las superintendencias responsables, servirá como base para formular políticas más eficientes y sostenibles para el sector, alineadas con la Ley General de Telecomunicaciones y ahora también con la ley de regulación de la exploración espacial, promulgada en julio por el presidente Luiz Inácio Lula da Silva, que trata, además de los términos de licenciamiento, de la protección del entorno espacial.