Este domingo, SpaceX concretó con éxito el quinto vuelo de pruebas de la Starship. Sin embargo, las verdaderas estrellas del show fueron el cohete Super Heavy y la torre Mechazilla. Esto se debe a que por primera vez la empresa de Elon Musk logró capturar el booster en el aire, luego de que este se separara de la nave e iniciara su trayectoria de regreso a la plataforma de lanzamiento.
SpaceX llevó a cabo un nuevo lanzamiento de la Starship tras recibir autorización de la Administración Federal de Aviación (FAA) ayer. Se esperaba que las autoridades norteamericanas recién dieran el visto bueno con miras a un despegue en noviembre, pero la compañía aeroespacial agilizó los preparativos para concretarlo con antelación.
La Starship partió desde Boca Chica, Texas, a las 8:25, hora del Este (14:25, hora española), y el momento más impactante comenzó luego de la separación con el Super Heavy. El cohete inició su procedimiento de reingreso y poco menos de 7 minutos después del despegue logró lo que hasta no mucho tiempo atrás sonaba impensado: fue frenando su descenso y acercándose a Mechazilla, la torre de lanzamiento y captura de SpaceX, que la atrapó en el aire usando dos brazos mecánicos, bautizados por la empresa como chopsticks o palillos.