Coordinación institucional y de órganos reguladores frente a la compleja tarea de regular el uso de la tecnología
Recientemente, las autoridades de competencia de la Unión Europea, el Reino Unido y Estados Unidos han suscrito un acuerdo trascendental.
Este acuerdo,[1] firmado por la Autoridad de Competencia y Mercados del Reino Unido (CMA), la Comisión Europea (CE), el Departamento de Justicia de EE. UU. (DOJ) y la Comisión Federal de Comercio (FTC) establece un conjunto de principios destinados a fomentar la seguridad y la competitividad de la Inteligencia Artificial (IA).
Este compromiso conjunto marca un hito en la regulación de la IA y destaca la necesidad de colaboración internacional para hacer frente a los desafíos que presenta esta tecnología emergente.
Principios clave del acuerdo
El acuerdo se centra en garantizar la competencia leal y la innovación en el campo de la IA, especialmente en los modelos generativos. Los principios clave incluyen:
1. Comercio justo: impedir que las empresas con poder de mercado utilicen tácticas de exclusión que repriman la competencia y la innovación.
2. Interoperabilidad: promover la capacidad de los productos y servicios de IA para trabajar juntos, fomentando una mayor competencia e innovación.
3. Elección: garantizar que las empresas y los consumidores tengan diversas opciones en productos y modelos de negocio de IA, evitando mecanismos de bloqueo que limiten la elección.
4. Abordar otros riesgos: supervisar y abordar riesgos relacionados con el intercambio de datos, la fijación de precios, la colusión y la discriminación o exclusión desleal de precios.
5. Protección de los consumidores: proteger a los consumidores de prácticas engañosas o desleales que puedan derivarse del uso de la IA, incluido el uso indebido de los datos y la falta de transparencia.
En el marco de la colaboración internacional, la declaración conjunta subraya la importancia de la colaboración entre las autoridades internacionales de competencia para hacer frente a los desafíos únicos que plantea la IA.
Al trabajar juntos, estos reguladores buscan asegurar que el desarrollo de la IA beneficie a la sociedad en su conjunto, promoviendo tanto la innovación como la protección del consumidor.
El contexto en México
En México, este debate no es ajeno. En el marco del proyecto Sandbox Regulatorio para IA, implementado por la AMCID y financiado por la embajada del Reino Unido en México con la colaboración de los reguladores IFT, Cofece e INAI, se han destacado preocupaciones similares.
Estos debates han puesto de relieve la importancia crucial de los datos para el desarrollo de la IA y han propuesto varias estrategias para aprovechar su valor en el contexto mexicano.
La importancia de los datos
Los datos se consideran el “combustible” de la Cuarta Revolución Industrial y el acceso a datos amplios y de alta calidad es crucial para implementar con éxito la IA. Las empresas con más datos tienen una ventaja competitiva, lo cual potencialmente obstaculiza las empresas emergentes más pequeñas con recursos limitados. Aunque instituciones públicas como el INEGI en México han avanzado en la provisión de datos públicos, puede ser que no sea suficiente para todas las empresas.
El ecosistema digital de México aboga por datos abiertos (públicos y privados) y seguros que respondan a las necesidades de la sociedad mexicana, promuevan la toma de decisiones basadas en datos para las políticas públicas y fomenten el emprendimiento y el desarrollo de la IA en el país. Sin embargo, se reconocen los desafíos potenciales relacionados con el acceso a los datos.
Barreras de entrada y calidad de los datos
En el desarrollo de la IA en México, los reguladores son conscientes de que la concentración de datos en ciertos actores podría crear barreras de entrada para nuevos actores en sectores económicos estratégicos, lo que afectaría la competencia.
Para hacer frente a esta situación, se ha enfatizado la necesidad de promover iniciativas que mejoren el acceso a los datos procedentes de diversas fuentes, garantizando al mismo tiempo la protección de los datos y la privacidad, así como la importancia de la calidad de los datos para una IA eficaz.
Desarrollar mecanismos efectivos de gobernanza de datos será uno de los pilares que sustenten la confianza entre las personas usuarias de los datos y beneficiarias de las tecnologías basadas en IA. Así lo señala el Comisionado Presidente del INAI, Adrián Alcala.[2]
Es imperativo promover la competencia y el acceso equitativo a los datos para garantizar que las oportunidades que ofrece la IA estén al alcance de todos, independientemente del tamaño de las empresas, desde emprendedores hasta gigantes tecnológicos.
Debemos apostar y promover la implementación de mecanismos de participación multiactor en la búsqueda de marcos regulatorios de la IA en México. De esta forma, no se frena la innovación, se permite el desarrollo acompañado por los reguladores para asegurar los derechos de los usuarios.
Por eso, utilizar mecanismos de coordinación, como un sandbox regulatorio, en el cual diversos actores se reúnan para tratar el tema, permite identificar de manera anticipada los posibles riesgos en la implementación de la tecnología en nuevos modelos de negocio.
Además, permite el acompañamiento de los reguladores y de quienes deben monitorear y vigilar que no se generen problemas, en el caso de la Cofece, riesgos para la competencia, según señala la Comisionada Presidenta de la Cofece, Andrea Marván.[3]
Innovar cómo regulamos y en la arquitectura de coordinación regulatoria
En este contexto, no sólo los reguladores han señalado la necesidad de trabajar de manera coordinada. Legisladores como el senador Gustavo Madero han hecho hincapié en que “no hay una sola instancia que pueda regular la la IA en su totalidad, tiene que haber un diseño nuevo aún no existe, un espacio de coordinación y cooperación entre órganos reguladores, entidades reguladas, academia, sociedad civil, etc., y entre todos ir conformando una nueva instancia para evitar los usos distópicos de estas tecnologías”.[4]
El ecosistema digital en México aboga por un enfoque colaborativo en el cual participen los sectores público y privado para aprovechar los datos de forma eficaz en el avance de la IA. Se subraya nuevamente la necesidad de establecer una coordinación institucional que promueva acciones para hacer frente a los desafíos a los que nos enfrentamos ahora con la IA.
Esto incluye promover iniciativas de datos abiertos, explorar fuentes de datos alternativas, garantizar la calidad de los datos y abordar posibles problemas de competencia, tal y como lo señala este acuerdo entre el Reino Unido, EE. UU. y la UE.
Espacios de coordinación regulatoria
Este acuerdo es una evidencia de que los espacios de coordinación regulatoria, donde se implementen mecanismos de prueba como los “sandboxes regulatorios”, son más necesarios que nunca. Estos foros permiten anticiparse a los riesgos y gestionar de forma eficiente la innovación tecnológica, asegurando el beneficio tanto de la competencia como del consumidor.
Podemos concluir que la coordinación institucional y la colaboración entre reguladores son esenciales para hacer frente a los retos que presenta la regulación del uso de la tecnología. Es fundamental establecer foros de coordinación digital para la regulación de la IA y las tecnologías emergentes, y promover un entorno donde la innovación pueda prosperar de manera segura y equitativa.
[1] Disponible en: https://competition-policy.ec.europa.eu/about/news/joint-statement-competition-generative-ai-foundation-models-and-ai-products-2024-07-23_en.
[2] Disponible en: https://youtu.be/nGKoGFtfDr0?si=k1_aPdmsCTGu_o4D.
[3] Disponible en: https://youtu.be/TGytbmc_9Lk?si=HbEUKvKp24i9kNRK.
[4] Disponible en: https://youtu.be/_kPtSF5xmOQ?si=cPq79cdgFd-bdEZP.