El 20 de julio es el Día Internacional de la Luna y las telecomunicaciones son de capital importancia para el conocimiento que se tiene de la superficie lunar. Conmemora el primer alunizaje humano de los astronautas del Apolo 11 Neil Armstrong y Buzz Aldrin en 1969.
La conexión entre nuestro satélite natural y las telecomunicaciones es más importante de lo que muchos podrían imaginar, y está destinada a intensificarse en los próximos años.
Desde las primeras misiones lunares, la comunicación con los astronautas en la superficie lunar ha sido un desafío crítico. Las ondas de radio, que viajan a través del espectro radioeléctrico, han sido el pilar para mantener esa comunicación.
El espectro radioeléctrico es el rango de frecuencias de ondas electromagnéticas utilizado para transmitir datos de un punto a otro, incluida la Luna.
En la Tierra, el espectro radioeléctrico está regulado y es un recurso natural esencial para el funcionamiento de diversos servicios, desde la radio y la televisión hasta la telefonía móvil y la Internet móvil.
La Luna, con su entorno casi libre de interferencias terrestres, ofrece una oportunidad única para explorar nuevas fronteras en el uso del espectro.
“Cinco decenios y medio después del histórico alunizaje del Apolo 11, la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT) sigue asegurando espectro radioeléctrico para futuras misiones lunares”, señala el organismo internacional más antiguo con motivo del Día Internacional de la Luna.
Hasta la fecha, además de Estados Unidos y la Unión Soviética, sólo China, India y Japón han aterrizado naves espaciales intactas en la Luna. “En los últimos dos meses, China se convirtió en la primera nación en aterrizar una sonda en el otro lado de la Luna, que siempre se aleja de la Tierra, y trajo la nave Chang’e-6 de vuelta con muestras de roca y suelo”, relata la UIT.
La exploración lunar está en un punto de inflexión. Con múltiples misiones planificadas por agencias espaciales y empresas privadas, la Luna se está convirtiendo en un nuevo territorio de investigación y desarrollo tecnológico. La UIT regula y asigna el espectro radioeléctrico necesario para estas misiones.
El trabajo de la UIT asegura que las frecuencias utilizadas para la comunicación con la Luna no interfieran con otros servicios terrestres y que haya una coordinación internacional para evitar conflictos entre misiones de diferentes países. Una de las áreas más prometedoras es el desarrollo de redes de telecomunicaciones lunares.
En octubre de 2020 se anunció que la NASA financió el proyecto de Nokia para construir una red de comunicación celular 4G en la Luna con 14.1 millones de dólares, de un total de 370 millones destinados para investigaciones en la superficie lunar.
El proyecto “Nokia of America Corporation of Sunnyvale” pertenece al área de demostración de tecnología de la iniciativa de innovación de la superficie lunar, el cual propone desplegar el primer sistema de comunicaciones 4G LTE en el espacio.
Nokia y Vodafone anunciaron en 2018 su objetivo de una misión lunar, mediante el lanzamiento de un módulo de aterrizaje y rovers (vehículos de exploración espacial) construidos por Audi, utilizando un cohete SpaceX de Elon Musk.
Ya en enero de 2024, Nokia informó que Nokia Bells Labs será una de las 14 empresas encargadas de diseñar y construir infraestructura de comunicaciones en la Luna para actividades industriales y comerciales de Estados Unidos en su intención por liderar la carrera espacial.
“Cualquier misión a la Luna requiere sistemas de comunicaciones complejos para transmitir datos entre la nave espacial y la Tierra”, explica la UIT.
Estas redes permitirán una comunicación más robusta y continua entre los exploradores lunares y la Tierra. Las tecnologías emergentes, como las comunicaciones ópticas y las redes de satélites, están siendo adaptadas para operar en el entorno lunar.
Sin embargo, este progreso no está exento de desafíos. La distancia entre la Tierra y la Luna introduce un retraso significativo en las comunicaciones (latencia), y las condiciones extremas del entorno lunar plantean obstáculos técnicos adicionales.
La UIT, junto con las agencias espaciales y la industria, está trabajando para superar estos desafíos y asegurar una comunicación fiable y eficiente.
El Día Internacional de la Luna no sólo celebra nuestra fascinación por el satélite natural y su vinculación mítica con la fecundidad, también resalta su importancia en la ciencia y la tecnología. Las telecomunicaciones, como columna vertebral de la exploración espacial, están en el centro de esta carrera tecnológica, pues la relación entre la Luna y las telecomunicaciones es una de interdependencia y potencial mutuo.
La reciente Conferencia Mundial de Radiocomunicaciones de la UIT (CMR-23) incluyó las comunicaciones lunares en el orden del día de su próxima conferencia en 2027, para sentar las bases para futuras regulaciones relacionadas con el uso del espectro radioeléctrico en la Luna y alrededor de ella.