A Elon Musk le da miedo que la inteligencia artificial (IA) pueda acabar dañando a la humanidad. Pero eso no ha impedido que el magnate lanzase su propia tecnología similar a ChatGPT el pasado noviembre. El nombre es Grok, y como ocurre con la mayoría de herramientas de esta clase, con el tiempo y el entrenamiento se está haciendo más lista, y también más capaz.
Ahora la solución, disponible desde hace unas semanas para todos los suscriptores de X, red social conocida anteriormente como Twitter, es capaz de interactuar con imágenes, por ejemplo, con documentos, capturas de pantalla, diagramas y fotografías. El usuario solo tiene que compartir la imagen con la IA y esta será capaz de mantener conversaciones en base a los datos que contiene. Algo que, de una forma u otra, ya pueden hacer herramientas como ChatGPT o Gemini, de Google.
La novedad llega después de que, a finales de marzo, se anunciase la actualización de la herramienta con un nuevo ‘motor’ mejor capacitado llamado Grok-1.5. Este mejoras la capacidad de rendimiento de la máquina y la permite realizar tareas relacionadas con la codificación y las matemáticas.