Quien mejor que ella, la que vivió, sufrió, peleó y lloró durante su vida como bachiller y universitaria por un mejor transporte para levantar un proyecto como Busi.
Para Saidmar Contreras no había señal más clara que el vívido recuerdo de su lucha diaria cuando, trabajando para Ridery y de visita en un terminal de autobuses capitalino hace un año, entendió que Venezuela seguía sin tener una solución viable en materia de movilidad para facilitar el transporte interurbano del ciudadano de a pie.