El Economista Nicolás Lucas
El empresario Roberto González Treviño, concesionario de un canal de televisión en Saltillo y de una frecuencia de radio en Ciudad Acuña, ambas en el estado de Coahuila, demostró que no existe coordinación de sus emisoras con las de Grupo Televisa en materia de publicidad y facturación, y que los contenidos de esa televisora tampoco representan más del 40% de las transmisiones de sus señales de radio y televisión, con lo que González Treviño libera a sus concesiones de una política regulatoria especial a la que estaban sujetas desde hace una década.
En marzo del año 2014, el Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT) determinó que Televisa era una agente económico con demasiado poder en la industria de la radiodifusión a nivel nacional, y por ello obligó a esa compañía y a sus afiliadas a sujetarse a una política regulatoria especial para que de esta manera se generasen equilibrios en la radiodifusión mexicana, principalmente en la televisión abierta y ante el advenimiento de la llamada tercera cadena nacional que se concursó en 2015.