El operador holandés de telefonía fija y móvil, KPN, bajó un 3.1 por ciento sus ingresos en el segundo trimestre, a mil 359 millones de euros. Las ventas de servicios al consumidor final no lograron compensar la baja de ingresos de servicios heredados, la presión continua en los dispositivos móviles y los menores ingresos de hardware.
En este período, el Ebitda creció un 1.1 por ciento a 602 millones de euros, mientras que la utilidad operativa creció en este lapso 1.6 por ciento a 221 millones de euros. Pero el beneficio neto bajó 9.8 por ciento a 128 millones de euros, impactado por mayores costos de reestructuración (12 millones de euros) y por menores ingresos financieros.
Las inversiones de capital crecieron un 9 por ciento a 269 millones de euros. La deuda neta del operador se situó en 5 mil 554 millones de euros al 30 de junio, 90 millones menos que al final del primer trimestre del año.
A pesar de la baja en ingresos y en la ganancia, el operador tuvo un sólido desempeño en número de clientes: sumó en el segundo trimestre 41 mil hogares que contrataron servicios fijos-móviles de la compañía, lo que ya supone un 48 por ciento de la base de los suscriptores de banda ancha.
KPN indicó que tiene previsto pagar un dividendo de 12.5 céntimos por acción durante 2019, y que el próximo 1 de agosto pagará un dividendo intermedio de 4.2 céntimos de euros.