Las cesantías son una figura clave en la protección económica para los empleados en Colombia. Se trata de un ahorro obligatorio que paga el empleador y que está disponible cuando el trabajador quede cesante o desempleado. Pero, además, las cesantías se han convertido en una fuente fundamental que facilita la adquisición y mejoramiento de vivienda y que a la vez promueve la educación. Según Asofondos, el valor total de los fondos privados de cesantías alcanzó los 15,9 billones al cierre de 2022 y más de la mitad de los retiros realizados se destinaron a la compra, mejoramiento o liberación de vivienda.
Así pues, las cesantías no sólo proveen protección económica, sino que se han convertido en un aliado fundamental para buena parte de ese 35% de colombianos, quienes buscan adquirir su vivienda propia, remodelar su vivienda o liberar pagos de las hipotecas. Por esta razón, acceder a esos recursos de manera expedita y eficiente puede significar para una familia la oportunidad de mejorar su calidad de vida, consolidar o valorizar su patrimonio.