Cnnexpansión – Liliana Corona
Axtel ya no es el proveedor de televisión de paga, telefonía e internet para clientes residenciales que los consumidores conocieron hace apenas seis años, cuando la firma de San Pedro Garza García comenzó como proveedor de estos servicios.
La dificultad de competir frente a gigantes como América Móvil, de Carlos Slim, en telefonía fija; y Televisa, en televisión de paga, ha llevado a Axtel a cambiar de rumbo y abandonar el negocio enfocado en el hogar. Este proceso culminó en mayo, cuando la empresa anunció la venta de su negocio de fibra óptica del segmento masivo a Megacable, por 1,150 millones de pesos.
Ahora, la compañía se enfocará en dar servicio a empresas y gobierno. “La telefonía fija es de museo, mientras que el mercado empresarial tiene un potencial de crecimiento muy amplio”, dijo Julio Salinas, gerente de comunicación corporativa de Axtel, a Expansión hace un año.
En 2015, los ingresos de los clientes corporativos suponían el 67% del total, y al cierre de 2017 ya representaban el 83%.
Este enfoque en clientes empresariales y de gobierno se aceleró a partir de su fusión con Alestra, subsidiaria de Grupo Alfa, en 2016. Desde entonces, Alfa posee el 52.8% del capital de Axtel.
En su objetivo de dedicarse a este tipo de clientes, la base de usuarios residenciales fue vendida, junto con otros activos, en un proceso destinado también a reducir la deuda. Comenzó con la venta de “activos no estratégicos”, como dijo su director general, Rolando Zubirán: 142 torres de telecomunicaciones que compró MACT Digital, subisidiaria de American Tower Corporation.
De esta operación, Axtel obtuvo 56 millones de dólares (mdd), que utilizó en “mejorar su estructura de capital”. “Aunque continuamos administrando una base de varios miles de clientes conectados con tecnologías inalámbricas, esta base ha estado reduciéndose aceleradamente en los últimos años debido a que las tecnologías con las que reciben sus servicios no son competitivas y prevemos que eventualmente desaparecerá”, dijo Axtel entonces por escrito, refiriéndose a los clientes residenciales que aún le quedaban.
Los cambios que llegaron con la reforma de telecomunicaciones de 2013 ayudaron a enfocar la vocación de Axtel, pues con la eliminación de la larga distancia y la caída de los precios en el sector, por la mayor competencia, el segmento residencial perdió atractivo. Por ello, en diciembre del año pasado, la empresa norteña le vendió a Grupo Televisa su negocio de fibra óptica al hogar en seis ciudades, por 4,713 millones de pesos (mdp), y la siguiente venta a Megacable culminó esta etapa.
“La venta del negocio masivo —el de clientes residenciales— de fibra óptica es consistente con nuestra estrategia de negocio, fortalece nuestra estructura de capital y también nos permite enfocarnos completamente en el mercado en el que más valor generamos, que es el empresarial y de gobierno”, dice Axtel a Expansión, a través de un correo.
Los analistas opinan que la estrategia es positiva. “Es positivo para cualquier empresa focalizar sus negocios, en este caso para clientes empresariales, pero enfrenta una competencia muy fuerte porque Telmex Negocios y Bestel de Televisa tienen una mayor escala”, señala Jorge Bravo, director general de Digital Policy & Law.