El Twitter de Elon Musk

Excélsior Paul Lara

Twitter es una de las redes sociales más tóxicas que existen en la actualidad, sin un buen modelo de negocio ni visión que le permita tener los números de crecimiento que han tenido sus competidores como TikTok, Instagram, Facebook, entre muchas otras. Para muchos usuarios, la llegada de Elon Musk al directorio de la empresa podría originar cambios que posiblemente ayuden a mejorar la plataforma, aunque, en lo personal, lo dudo mucho.

Musk, quien ya es el mayor accionista de la compañía, sugirió el sábado pasado una serie de cambios en el servicio de suscripción premium Twitter Blue, incluida la reducción de su precio, la prohibición de la publicidad y la opción de pagar con dogecoin. Todos sabemos que le encanta inflar criptomonedas a su antojo para quedarse con beneficios mientras los ilusos suelen salir rápidamente a comprarlas luego de un tuit suyo.

Twitter Blue, lanzado en junio de 2021, es el primer servicio de suscripción de Twitter y ofrece “acceso exclusivo a funciones premium” por suscripción mensual. Está disponible en Estados Unidos, Canadá, Australia y Nueva Zelanda, pero podría expandirse a corto plazo a otras naciones.

En una publicación de Twitter, Musk sugirió que los usuarios que se registren en Twitter Blue deberían pagar menos de los 2.99 dólares actuales al mes, y deberían obtener una marca de verificación de autenticación, así como una opción para pagar en moneda local.

“El precio probablemente debería ser de más o menos dos dólares al mes. Sin anuncios. El poder de las corporaciones para dictar políticas aumenta enormemente si Twitter depende del dinero de la publicidad para sobrevivir”.

La compañía ya permite que las personas den propinas a sus creadores de contenido favoritos usando bitcoin, pero ahora el dueño de Tesla quiere impulsar el dogecoin. Twitter había dicho el año pasado que planeaba admitir la autenticación para NFT o tokens no fungibles, que son activos digitales como imágenes o videos que existen en una cadena de bloques.

Musk también inició una encuesta en su cuenta de Twitter, que tiene más de 81 millones de seguidores, preguntando si la sede de la empresa en San Francisco debería convertirse en un refugio para personas sin hogar, ya que “nadie se presenta (a trabajar allí)”. La encuesta obtuvo más de 300 mil votos en una hora, con 90% respondiendo que sí.

Pero quizás el elemento más intrigante de la posición repentinamente poderosa de Musk dentro de Twitter es lo que significa para el expresidente Donald Trump, a quien se le prohibió el acceso a la red social desde principios de 2021, a raíz de los disturbios del 6 de enero en el Capitolio de EU.

Musk dice que es un abierto defensor de la libertad de expresión en la web y ha criticado lo que él ve como el silenciamiento de algunas voces por parte de los sitios de redes sociales. Debido a eso, algunos republicanos de alto perfil rápidamente presionaron a Musk para que reincorporara a Trump y a otros.

“¿El nuevo accionista mayoritario devolverá la libertad de expresión a Twitter?”, señaló la representante republicana de Georgia, Marjorie Taylor Greene, a quien Twitter suspendió una cuenta verificada a principios de este año. “Requerirá coraje porque el régimen está invirtiendo fuertemente en cierta industria y las amenazas, sin duda, vendrán. Sin embargo, la libertad de expresión restaurada nos permitirá a todos derrotarlas”.

Twitter dijo esta semana que no se realizarían cambios inmediatos en su política de prohibición y que la incorporación de Musk al directorio de la compañía no cambiaría eso. Sin embargo, eso está en veremos.

“Nuestras decisiones de política no están determinadas por la junta o los accionistas, y no tenemos planes de revertir ninguna decisión de política”, dijo Twitter en un comunicado.

Trump aprovecharía la oportunidad de volver a la red social y recuperar sus 88 millones de seguidores, y sabe cuán esencial ha sido Twitter para construir y mantener su personalidad. El expresidente de Estados Unidos no ha olvidado esa lección y le encantaría volver a esta plataforma de los 240 caracteres antes de que comience la carrera de 2024, y Musk podría ser quien le abra la puerta, volviendo aún más tóxica esta red social, en pro de un llamado a la “libertad de expresión”.