Expansión Ana Luisa Gutiérrez
Una pareja de adultos mayores se mudó en febrero de este año al fraccionamiento Cofradía 3 en Cuautitlán Izcalli, Estado de México. Como suele suceder con cualquier persona que llega a una nueva vivienda, necesitaban un paquete de internet y telefonía fija. En un principio, pensaron en conservar la línea telefónica e internet que ya tenían con Telmex; sin embargo, la compañía les informó que en su colonia no había líneas disponibles de la empresa de Carlos Slim. Entonces decidieron contratar los servicios de conectividad de Totalplay.
Al inicio, la atención fue ágil. El mismo día que llamaron para preguntar por los paquetes, eligieron uno y firmaron una orden de instalación. Los técnicos de la compañía acudieron al domicilio a realizar la instalación correspondiente, apuntaron el número de contrato y número de teléfono en la caja del módem. Sin embargo, a los tres días posteriores de haber habilitado la línea de teléfono y el internet, los usuarios se quedaron sin internet. Los técnicos acudieron a reparar la falla y todo volvió a la normalidad. Pero esta situación se repitió dos veces más.
La última falla ocurrió a mediados de febrero. Entonces los clientes de Totalplay empezaron a indagar con los vecinos y se dieron cuenta que no era un problema aislado: los servicios de Totalplay siempre presentan fallas en ese fraccionamiento.
El 24 de febrero de este año, los técnicos de Totalplay acudieron nuevamente al domicilio de los usuarios, pero esta vez fueron acompañados por una de las hijas de los clientes, quién quería entender el origen de la falla recurrente. Cuando llegaron a la esquina de su casa en el fraccionamiento Cofradía 3 en Cuautitlán Izcalli, se percataron que los cables de la infraestructura de Totalplay estaban cortados y colgados en el poste.
De inmediato, dos policías se acercaron y les dijeron a los técnicos de la compañía que no tenían permiso para trabajar en ese lugar y le explicaron a la usuaria que no le podrían restablecer su servicio. Incluso uno de los uniformados argumentó que la falta de permiso se debía “al cambio de administración en el municipio” y que “los técnicos sabían perfectamente que no tenían permiso para operar en Izcalli”, según el testimonio de la usuaria, quien documentó la conversación en un video en poder de Expansión.No videos available
Entonces los usuarios cuestionaron a Totalplay por qué, si no tiene permiso para operar en el municipio, ofrecen los servicios a los clientes.
Totalplay dijo a Expansión, vía escrita, que su red sí tiene cobertura y permisos de operación en la zona. “No hay nadie detenido y el malentendido ha sido aclarado con las autoridades”, escribió la empresa.
El prestador de servicios de telecomunicaciones explicó que solo investiga los casos con denuncia formal sobre empleados incurriendo en una falta o delito. Sin embargo, en el caso de los usuarios del fraccionamiento Cofradía 3, la empresa dijo que no abrirá ninguna investigación sobre el corte de su cableado porque no han presentado una denuncia formal.
Los usuarios aseguran que en reiteradas ocasiones llamaron a Totalplay para explicar la situación y por lo menos tres trabajadores técnicos pudieron constatar el vandalismo a la infraestructura y aceptaron no tener permisos para operar.